Dios no necesita que lo defiendan

Diciembre 30, 2010 by elredentor  
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Hechos y CronicasPor Carlos Pulgarín*
pulgarin@elredentor.com

Recuerdo que era una tarde soleada y con mucha brisa. Corría el año 1991. Estaba al frente de la Universidad Autónoma del Caribe esperando el autobús que me llevaría a la residencia estudiantil donde vivía. Dos señoras hablaban muy animadamente acerca de su vida espiritual. Una de ellas dijo: “Mi vida fue transformada totalmente el día que conocí a Jesucristo”. La otra mujer hizo un comentario sobre el poder de Dios, y acto seguido –con un suspiro de impotencia—señaló: “Me gustaría conocer más acerca de la Biblia. Muchas veces las personas me hacen preguntas que no puedo responder”. Tal vez a usted, amigo lector, le sucede igual.

A veces como cristianos cometemos el error de pensar que tenemos que defender la Biblia entera. El gran predicador Dwight L. Moody cuenta: “Yo sabía poco de la Biblia cuando me convertí, pero creía que tenía que defenderla de principio a fin de todos sus enemigos, hasta que un creyente apartado, en Boston, me enfrentó, pisoteó todos mis argumentos y me dejó enormemente desanimado”.“Después de eso –dice Moody– aprendí que hay muchas cosas en la Biblia que no puedo entender. Cuando me preguntan qué hago con ellas digo: ‘No hago nada’. ¿Cómo las explica?, me interpelan. Respondo: ‘No las explico’. ¿Qué hace con ellas? ‘Bueno, simplemente las creo’. Y cuando me dicen: Yo no creería nada que no pueda entender. ‘Les respondo que yo sí’”

Hay muchas cosas que son oscuras y misteriosas para nosotros al comienzo de nuestra vida cristiana, pero con el pasar de los años y el crecimiento espiritual, el Espíritu Santo nos comienza a dar luz sobre esos pasajes. Y, sin embargo, algunos versículos sólo los tendremos claros cuando estemos en la presencia del Señor Jesucristo. El maestro nos dirá lo que significan. ¡Cuán glorioso será ese día!

Pablo, escribiendo a su hijo en la fe Timoteo, dice: “Pero desecha las cuestiones necias e insensatas, sabiendo que engendran contiendas” (2 Timoteo 2:23). Es más importante ganar un alma que un argumento. La Biblia dice que el que gana almas es sabio. Si usted es un nuevo creyente, no trate de justificar su falta de conocimiento sobre la Escritura, mas bien con honestidad responda: “No sé la respuesta a la pregunta que me hace, pero una cosa sé: mi vida era un desastre y Jesucristo la transformó por completo”. Eso hace pedazos cualquier argumento en contra.

Pero repito, y quiero ser claro en esto, no se trata de hacerle el quite al estudio serio y concienzudo de la Biblia, sino más bien de entender que es Dios el que nos ha dado su Palabra, y en la medida en que conocemos al Dios de la Biblia serán más claros para nosotros sus mandatos y estatutos. ¿Quieres conocer la voluntad de Dios? Conoce a Dios.

En la academia se puede aprender mucho acerca de la Biblia, hay mucha erudición en los seminarios y universidades, pero es una necesidad imperiosa que el aprendiz del Maestro Jesús tenga intimidad con Él. Jeremías 33:3 nos invita a clamar a Dios en búsqueda de respuestas. Sólo Adonai, el Señor de la creación, el que tiene el control de todas las cosas, nos puede mostrar las verdades grandes y ocultas que no conocemos.

Moody, en su libro ‘El camino hacia Dios’, nos dice: “Recuerdo una noche cuando la Biblia era el libro más seco y vacío del universo para mí. Pero al próximo día se volvió completamente lo opuesto. Pensé que había encontrado la llave para entender la Palabra de Dios. Había conocido a Jesucristo, había nacido de nuevo por el Espíritu. Entonces abandoné mi pecado, me rendí a Dios, y desde entonces Dios cada vez más se acercó a mí”.

El problema con muchas personas son sus propias opiniones. ¡Son más altas que el Altísimo! No tienen un espíritu enseñable. Se enojan cuando alguien les corrige o no les complace sus antojos. Hacen las cosas para su propia gloria y no para Dios. Les gusta ser alabados por los demás. Necesitan urgentemente un cambio de dirección. Cuando estas personas se vuelven abiertas y receptivas al Espíritu Santo son transformadas, su entendimiento es renovado. Qué importante es entender la santificación progresiva. Reconocer nuestra posición en Cristo es descansar en Él.

El salmista dice: “La comunión íntima de Jehová es con los que le temen, y a ellos hará conocer su pacto” (Salmo 25: 14). Jesucristo dijo: Ya no os llamaré siervos, sino amigos (Juan 15: 15). Y a sus amigos da a conocer sus secretos. Aquellos que se parecen a Dios son más capaces de entenderlo. La apologética no defiende a Dios, Él se defiende solo.

Para contactar al autor escriba a pulgarin@elredentor.com / pulgarincarlos@yahoo.com. O llámenos a la Primera Iglesia Bautista de McAllen, TX, USA, teléfono: (956) 686-5917

*Carlos Pulgarín es pastor de la Primera Iglesia Bautista de McAllen, Texas. Cursó Estudios Bíblicos y de Teología en Río Grande Bible Institute (Edinburg, Texas), fue consejero de reclutamiento en esa misma institución. Es colaborador de Radio Esperanza. Fue Pastor Asistente del Tabernáculo Bíblico Bautista El Redentor y maestro de Escuela Dominical de esa iglesia, ex director y cofundador del periódico La Palabra y colaborador de Radio Bautista (Vancouver, BC, Canadá). Es licenciado en Comunicación Social y Periodismo (Colombia) y trabajó por más de 10 años en diferentes diarios de Latinoamérica.

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