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Hechos y Crónicas - semana marzo 8-14, 2006 |
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¡Mujer, tú decides!
Por Carlos Pulgarín*
pulgarin@elredentor.com
“Yo no quiero esa criatura, no la deseo. Todo fue producto de un descuido y
les pido, por favor, que me ayuden a deshacerme de esto”, con estas palabras
Sara se presentó a las puertas de una clínica clandestina de abortos. El
médico la miró fijamente a los ojos y dándole una palmadita en el hombro, le
dijo: “No te preocupes, te vamos a ayudar”. |
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La joven, de escasos 17 años, fue llevada a la sala improvisada de
partos y en un abrir y cerrar de ojos el inescrupuloso médico, secundado
por una fría enfermera, acabó con la vida humana que ya llevaba cinco
meses de gestación. El cuerpecito desmembrado fue puesto en una bolsa
negra y arrojado a la basura. Sara, aun mareada por el procedimiento,
regresó a su casa. Tres días después fue internada de urgencia en un
hospital con una fuerte infección. Una semana después, la joven murió.
Siempre que se pone sobre la mesa el tema del aborto. Las activistas,
que están a favor de este tipo de asesinato, recalcan el hecho de que
las mujeres tienen derecho a hacer con su “libertad reproductiva” lo que
les venga en gana. Afirman que ellas tienen derecho a decidir si tienen
o no al hijo que llevan en sus entrañas. Pero se les olvida que el
derecho a la vida está por encima de sus intereses mezquinos, sus
pretensiones individuales.
Esta semana, cuando se celebra el Día Internacional de la Mujer, vale la
pena recordar lo que dice la Biblia, la palabra de Dios, sobre este
particular, pues la mujer fue bendecida al poder llevar en su vientre el
milagro de la vida. Primero, el libro de Génesis, en el capítulo uno y
versículo 27, nos dice: “Y creo Dios al hombre a su imagen, a imagen de
Dios los creó; varón y hembra los creó”. Esto implica que somos hechura
suya, no aparecimos por generación expontánea, no somos el producto de
una explosión cósmica o el resultado de la evolución. Dios nos hizo y Él
es el dueño de la vida.
Punto número dos, en el versículo 28 del mismo capítulo uno de Génesis,
la Palabra dice: “Y los bendijo Dios, y les dijo: fructificad y
multiplicaos; llenad la tierra y sojuzgadla (...)”. La procreación es
una orden de Dios, hace parte del plan divino y son los hijos una
bendición para la pareja (hombre y mujer) y la base de la familia. Y es
la familia la célula de la sociedad.
Ahora, Satanás sabe que atacando a la familia, destruyendo sus
cimientos, está golpeando a la sociedad. Él sabe que minando los
valores, destruyendo matrimonios, crea el caos, trae destrucción y la
muerte física y espiritual (muerte eterna). Porque no olvide que la
Biblia dice en el evangelio de San Juan, en el capítulo diez y versículo
diez, que el ladrón (Satanás) no viene sino para hurtar, matar y
destruir. Sin embargo, en la segunda parte de ese mismo versículo nos
recalca que Él (Jesucristo) ha venido para darnos vida, y vida en
abundancia.
Cuando Sara se presentó a la clínica clandestina de abortos para
deshacerse de lo que ella llamó “esto”, como si fuera una cosa, olvidó
por un momento que eso a lo que ella llamaba “esto” era una vida humana.
Y también olvidó que acabar con una vida humana tiene un nombre: se
llama asesinato. En casos como estos son culpables las parejas que
deciden abortar, pero también son culpables los gobernantes que legislan
para facilitar este tipo de procedimientos, y son culpables los médicos,
trabajadores de la salud y empresarios que hacen de esta práctica un
negocio rentable y sucio.
Recientemente el estado de Dakota del Sur, en los Estados Unidos,
desafió el derecho que tiene la mujer en ese país a interrumpir el
embarazo en cualquier momento del proceso. Y pareciera que iniciativas
como estas no fueran más que una gota de agua en un océano de perdición
y de muerte, pero no, la decisión de hombres y mujeres valientes, de
legisladores con corazón y con temor de Dios son los motores que
impulsan logros gigantes en el escenario mundial para propender por el
derecho a la vida, especialmente mediante el rechazo rotundo al aborto.
El gobernador Michael Rounds firmó esta semana una ley que prohibirá
cerca de todos los tipos de aborto, aun en los casos donde la mujer fue
violada o se practicó el incesto. La medida había sido aprobada por la
legislatura estatal el pasado 22 de febrero. Esta ley es una de las más
estrictas que se hayan aprobado en Estados Unidos en las últimas
décadas.
Según la legislación, el médico que practique un aborto cometería un
crimen que podría ser castigado con una multa de US$5.000 y una
sentencia de cinco años de prisión. La única excepción sería si la vida
de la mujer corre peligro. Los promotores de la nueva ley indicaron que
tiene como intención desafiar la histórica decisión de la Suprema Corte
de 1973, cuando garantizó los derechos al aborto, conocida como Roe vs.
Wade.
Con los nuevos nombramientos de jueces conservadores a la Corte, los que
se oponen al aborto en EE.UU. tienen la esperanza de que la balanza se
incline de ahora en adelante hacia un punto de vista más tradicional. En
Dakota del Sur se practican cerca de 800 abortos cada año en la única
clínica que presta ese tipo de servicio, administrada por Planned
Parenthood.
El gobernador Rounds dijo en un comunicado que “en la historia del
mundo, la verdadera prueba a la civilización es cómo la gente trata a
los más vulnerables y desamparados de su sociedad”. Agregó que “los
promotores y quienes apoyan esta ley consideran que el aborto es malo
porque los niños sin nacer son las personas más vulnerables y
desamparadas de nuestra sociedad. Estoy de acuerdo con ellos”.
Dios es el dueño de la vida. La mujer es un instrumento precioso en las
manos de Dios. María, mujer virtuosa, así lo entendió. Cuando enterada
por el mensajero divino de que concebiría del Espíritu Santo un hijo que
vendría a salvar a la humanidad, sólo respondió: ‘hágase en mí según tu
voluntad’. Dios ha depositado en la mujer la confianza y la gran
responsabilidad de la procreación. Benditos los vientres y benditas las
mujeres a través de los cuales se genera el milagro de la vida. ¡Mujer,
tú decides!
*Carlos Pulgarín es Asistente General del Tabernáculo Bíblico
Bautista El Redentor y maestro de Escuela Dominical de la misma iglesia
(Vancouver, BC, Canadá), licenciado en Comunicación Social y Periodismo,
ex director y cofundador del periódico La Palabra y colaborador de Radio
Bautista. También ejerció el periodismo por más de 10 años en diferentes
diarios de Latinoamérica
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