• Instagram
  • Facebook
  • Youtube
  • Twitter
  • Mail
Tabernaculo El Redentor
  • Inicio
  • Iglesia
    • Nuestra Iglesia
    • Nuevo Visitante
    • Campaña Pro-templo
    • Pastor David
    • Contactar
      • Horarios
  • Sermones
    • Todos los sermones
    • Sermones Mañana
    • Estudios Bíblicos
    • Sermones Noche
    • Sermones – Solo audio
    • Búsqueda de Sermones
    • Sermones con transcripciones
    • Videos
  • En Vivo
  • En Acción
    • TBB en acción
    • Misiones
    • Iglesia El Redentor Guadalajara
  • Noticias
    • Las Últimas Noticias
    • Fotos de TBB
  • Eventos
    • Nuestros Eventos
    • Anuncios
  • Donación
  • Buscar
  • Menú

La cruz de Barrabás

Octubre 5, 2025 – 2:00PM | Marcos 15:6-20 | Hno. Jocsan Diaz

Descargar Texto: Sermón en PDF

Etiquetas: Hno. Jocsan, marcos, octubre 2025, transcripcion

TRANSCRIPCIÓN

Bueno, aquí estamos una vez más, siempre un privilegio traer la palabra del Señor. 

Hay un elemento en la mayoría de todas las iglesias cristianas que sirve de recordatorio, de algo que hizo alguien por nosotros. ¿Qué elemento sería ese? La cruz ¿verdad? Y ¿qué nos recuerda la cruz? El sacrificio que hizo el Señor por nosotros. No es un símbolo de derrota; sino, es un símbolo de esperanza, de victoria. La mayor representación de amor que se ha hecho en la historia está reflejada en esa cruz. La victoria sobre la muerte, el perdón disponible que nos da Dios a través de la sangre de Jesucristo. 

Imagínense esta escena: tres cruces preparadas en el Gólgota, dos de ellas preparadas para dos ladrones comunes, una tercera preparada para un criminal que se llamaba Barrabás. Pero en un último momento, la multitud pide la liberación de ese criminal para que un inocente toma el lugar del culpable. La cruz hecha para un asesino terminó siendo ocupada por Jesús, por el Hijo de Dios. 

Vamos a pedirle a Dios que bendiga este tiempo y nos hable al corazón: Padre perdona mis faltas, perdona mis pecados. Reconozco que no soy digno de traer tu palabra; perdóname, Padre. Te pido que guíes mi mente, mis palabras, el mensaje que traigo, que sea tu Espíritu Santo hablando a través de mí. Te pido por los presentes, que el Espíritu Santo se mueva entre nosotros, por aquellos que no tienen a Jesús en su corazón, que puedan tener ese encuentro personal y reconocer a Jesús como su salvador. Te pido, Señor, una vez más que bendigas este tiempo y que nos hables al corazón, en el nombre de Cristo Jesús, Amén.

El Señor Jesús antes de ser crucificado, había pasado los últimos años de su ministerio viajando por toda el área de lo que es la parte norte de Israel. Allí estuvo predicando el evangelio, estuvo haciendo milagros, estuvo sanando enfermos, llevando amor, llevando mensaje de salvación a la gente, un mensaje de fe. Después ocurren varios eventos en una semana, que le llamamos la Semana de la Pasión, la Semana Santa, que es la entrada triunfal de Jesús a Jerusalén. Se acuerdan de que entran montado en un burro y la gente lo aclama gritando, “Hosana”, y clamando al rey. Después de eso Él purifica el templo, se reúne con sus discípulos, establece de hecho la Santa Cena y anuncia que lo van a traicionar. Más adelante, se retira a Getsemaní para orar al Padre, esa oración de agonía, pero sometiéndose a la voluntad de su Padre. A continuación, ocurre la traición de Judas, que lo entrega por 30 piezas de plata, y más adelante sucede lo que es el arresto de Jesús. Los religiosos se llevan a Jesús ante del sanedrín acusado de blasfemia, de falso testimonio. Pedro lo niega. También lo llevan ante Pilato y Herodes, bajo la misma acusación de farsante; donde, finalmente Pilato presionado por la multitud, lo condena a la crucifixión. Lo flagelan, es decir, le dan golpes, lo azotan, le ponen una corona de espinas y se burlan llamándolo rey de los judíos. Tiempo después, nuestro Señor es crucificado.

Los cuatro evangelios que tenemos recogen esta porción en la que me quiero enfocar, que es precisamente el juicio antes de Pilato y la historia de un personaje que es importante en el relato bíblico y en lo que es la pasión de Cristo. Y vamos a leer Marcos, capítulo 15.

Marcos 15: 6-20 (RV 1960): 6 Ahora bien, en el día de la fiesta les soltaba un preso, cualquiera que pidiesen. 7 Y había uno que se llamaba Barrabás, preso con sus compañeros de motín que habían cometido homicidio en una revuelta. 8 Y viniendo la multitud, comenzó a pedir que hiciese como siempre les había hecho. 9 Y Pilato les respondió diciendo: ¿Queréis que os suelte al Rey de los judíos? 10 Porque conocía que por envidia le habían entregado los principales sacerdotes. 11 Mas los principales sacerdotes incitaron a la multitud para que les soltase más bien a Barrabás. 12 Respondiendo Pilato, les dijo otra vez: ¿Qué, pues, queréis que haga del que llamáis Rey de los judíos? 13 Y ellos volvieron a dar voces: ¡Crucifícale! 14 Pilato les decía: ¿Pues qué mal ha hecho? Pero ellos gritaban aún más: ¡Crucifícale! 15 Y Pilato, queriendo satisfacer al pueblo, les soltó a Barrabás, y entregó a Jesús, después de azotarle, para que fuese crucificado. 16 Entonces los soldados le llevaron dentro del atrio, esto es, al pretorio, y convocaron a toda la compañía. 17 Y le vistieron de púrpura, y poniéndole una corona tejida de espinas, 18 comenzaron luego a saludarle: ¡Salve, Rey de los judíos! 19 Y le golpeaban en la cabeza con una caña, y le escupían, y puestos de rodillas le hacían reverencias. 20 Después de haberle escarnecido, le desnudaron la púrpura, y le pusieron sus propios vestidos, y le sacaron para crucificarle.

¿Quién era Barrabás? Este hombre era un insurrecto, un asesino. La misma palabra dice (Marcos 15:7 RV 1960) que había cometido homicidio en una revuelta, era un rebelde. Quizás, utilizando una palabra más reciente, se pudiera decir que era un revolucionario que quería la libertad, no quería tener la bota de Roma sobre él. Este hombre era uno de los tantos candidatos a ser liberado en la fiesta de la Pascua. Los líderes que manipularon a la multitud inclinaron el corazón de aquellos que estaban allí, exigieron la crucifixión de nuestro Señor. Y a pesar de Pilato estar consciente de la inocencia de Cristo, terminó condenando nuestro Señor. Él esperaba que el pueblo escogiera al maestro pacífico en vez de escoger a ese criminal notorio. Subestimó lo que el pueblo podía hacer. El juicio fue falso y manipulado, donde se logró que Barrabás saliera libre, sin merecerlo. El culpable es liberado y el inocente muere en su lugar. Pero esta injusticia estaba dentro del plan soberano de nuestro Dios. Jesús estaría cumpliendo una misión, una misión redentora. 

Quisiera explicarles un poco del proceso de la crucifixión, porque a veces hablamos de la crucifixión y no tenemos en cuenta algunos detalles. No quiero ser muy gráfico en las cosas que voy a estar diciendo, pero la misma Biblia nos da algunos detalles. La historia también nos da algunos detalles acerca del proceso de la crucifixión. Hay incluso hallazgos arqueológicos que nos hablan de este proceso. La crucifixión básicamente exponía a la persona a una muerte bien lenta, horrible y además pública. Se usa para disuadir a la gente de cometer crímenes (como este caso de Barrabás). Se cree que fue creado por los bárbaros, los griegos lo asumieron porque les gustó la forma de tortura y después los romanos, que la tomaron como método más cruel de ejecución. La crucifixión demora deliberadamente la muerte de las personas, produce la máxima tortura posible. Eran condenados los criminales declarados culpables de asesinato, rebelión, robo a mano armada o sedición; de esto acusaban a Jesús, porque se declaró rey de los judíos. No se aplicaba a ciudadanos romanos, a no ser que cometieran un crimen demasiado importante. Se hacían tratamientos antes de la crucifixión, era una tortura sistemática. Los condenados eran azotados previamente con látigos, lo hemos leído en la palabra. Estos látigos tenían fragmentos de huesos y de metal, que cuando daban el golpe, al regresar el látigo, los pedazos de la piel salían desgarrados hasta llegar al músculo de la espalda; por eso provocaba sangramiento. La Biblia menciona la flagelación, precisamente este proceso donde se debilita la persona porque se sangra durante horas. El proceso de crucifixión pudiera durar de horas a días. ¡Imagínense la situación! Cuando le digo días, hablo de estar seis días clavados en una cruz bajo un sol implacable durante el día, más en ese lugar del mundo, y por la noche un frío que no se aguantaba. La gangrena en las manos debido a los clavos.

Hay cosas que la Biblia no nos da los detalles; pero en el caso de la cruz, en su totalidad llegaba a pesar 100 kg y normalmente era personal; solo cargaban la porción más pequeña (el travesaño). La cruz en la que Jesús fue crucificado no le pertenecía a Él. La palabra del Señor nos dice que Jesús llevaba su cruz, pero no especifica si era la cruz completa. Jesús ya estaba debilitado porque lo habían golpeado, lo habían azotado, había perdido sangre y no pudo con el peso. Tuvieron que pedirle ayuda a alguien. En el mismo proceso de clavar al reo, al llegar al lugar de la ejecución, el condenado era desnudado públicamente, una forma vergonzosa y humillante de morir. La palabra nos dice que los soldados repartieron sus ropas y echaron suerte sobre ellas. Dice que los soldados estiraban a la persona sobre este travesaño, hasta que el hueco donde coincidiera con la mano donde le colocarían clavos de 12 a 18 cm de longitud. Esa posición dice que provocaba que las personas no pudieran respirar después de un tiempo como deberían. 

Después que la persona era clavada sobre este travesaño, dice la historia que eran subidos a un poste que ya estaba clavado en la tierra y ahí entonces ponían el travesaño sobre esa madera vertical que servía de soporte. Los pies también se clavaban juntos, a veces separados. La Biblia no menciona los clavos directamente, pero sí hay un par de versículos que quisiera que viéramos, porque la palabra del Señor menciona las señales de los clavos.

Juan 20:25 (RV 1960): 25 Le dijeron, pues, los otros discípulos: Al Señor hemos visto. Él les dijo: Si no viere en sus manos la señal de los clavos, y metiere mi dedo en el lugar de los clavos, y metiere mi mano en su costado, no creeré. 26 Ocho días después, estaban otra vez sus discípulos dentro, y con ellos Tomás. Llegó Jesús, estando las puertas cerradas, y se puso en medio y les dijo: Paz a vosotros. 27 Luego dijo a Tomás: Pon aquí tu dedo, y mira mis manos; y acerca tu mano, y métela en mi costado; y no seas incrédulo, sino creyente. Dice la historia que los clavos no se lo ponían en las palmas de las manos, como normalmente hemos visto en la iglesia católica y en algunos estudios; sino que era más bien en el antebrazo (muñeca). Se cree que si se crucificaban por la palma de la mano, podía desgarrarse la mano por el peso del cuerpo. 

La escritura recoge que Jesús murió relativamente rápido, de la hora sexta a la hora novena, pero dice la historia que se producen agudos dolores de tipo migrañoso que parecen partir en dos la cabeza. Las principales articulaciones parecen dislocarse en medio de un dolor lancinante. Se presentan contracturas dolorosas por doquier. Los clavos producían un dolor insoportable al perforar nervios y huesos. El cuerpo quedaba colgado y así era imposible respirar. Había que empujar el cuerpo hacia arriba, con los pies, para levantarlo y esto causaba aún más dolor. La muerte, por lo general, ocurría precisamente por asfixia, porque la persona no podía respirar. Ya recientemente las investigaciones han encontrado otras razones por las que también morían las personas: por colapso cardíaco, shock, pérdida de sangre. 

Esto fue lo que debió haber sufrido Barrabás, pero no fue así. Jesús, el inocente, fue condenado a pesar de no haberse encontrado ningún delito en Él. Pilato mismo confesó: -No hallo en él ningún delito. Y la multitud gritó: ¡Crucifícale! Jesús tomó la cruz preparada por otro, mostrando una vez más que su muerte fue sustitutoria.

Hoy quiero apelar a su corazón, quiero apelar quizás a su conciencia o a su mente. Imagínese los soldados tomando los brazos de nuestro Señor y clavando esos clavos en sus antebrazos, hierro atravesando su carne. Al Hijo de Dios siendo levantado sobre el madero, encajándolo en la tierra, llevando nuestro pecado, el pecado suyo y el mío, pagando lo que nosotros debimos haber pagado. La cruz era realmente romana, los clavos eran de hierro, pero el amor que se mostró en ese momento fue el amor de Dios.

Todo este dolor físico que hemos explicado que sufrió nuestro Señor pudiera ser poco para muchos, pero lo peor que tuvo que sufrir el Señor en esa cruz fue la ira de Dios siendo derramada sobre Él por los pecados del mundo. 

Isaías 53: 4-6 (RV 1960): 4 Ciertamente llevó él nuestras enfermedades, y sufrió nuestros dolores; y nosotros le tuvimos por azotado, por herido de Dios y abatido. 5 Mas él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados; el castigo de nuestra paz fue sobre él, y por su llaga fuimos nosotros curados. 6 Todos nosotros nos descarriamos como ovejas, cada cual se apartó por su camino; mas Jehová cargó en él el pecado de todos nosotros.

1 Pedro 2:24 (RV 1960): 24 quien llevó él mismo nuestros pecados en su cuerpo sobre el madero, para que nosotros, estando muertos a los pecados, vivamos a la justicia; y por cuya herida fuisteis sanados. El que trajo las buenas nuevas fue crucificado. 

¿Y qué buenas nuevas son esas? 

La palabra del Señor dice que todos hemos pecado, todos, absolutamente todos sin excepción. Que todos estamos separados de Dios, todos, absolutamente todos sin excepción. Pero también nos dice que Él nos ama, que nos ofrece perdón y nos ofrece una vida eterna a través de nuestro Señor Jesucristo. Realmente Jesús sí murió en la cruz, no fue Barrabás; y lo mejor de todo es que resucitó al tercer día venciendo a la muerte. ¡No se alegra usted de eso, hermano!

A nivel espiritual, Barrabás lo representa a usted, me representa a mí, representa a la humanidad caída. Somos los culpables, igual que Barrabás, merecíamos esa condena, pero fuimos liberados porque Cristo tomó nuestro lugar. De esa manera todos los seres humanos recibimos la gracia inmerecida cuando Jesús carga con nuestra culpa. Pero tenemos que dar un paso de fe. 

La elección de la multitud, aunque manipulada, muestra desgraciadamente la tendencia que tenemos nosotros como humanos a escoger lo malo, a rechazar la verdad, a preferir lo erróneo; quizás a preferir lo familiar a pesar de que no nos conviene, al punto de dejar que una persona inocente muera sin nosotros hacer absolutamente nada. ¿Se cree usted una buena persona? ¿Hay alguien aquí que se considere bueno? 

Jeremías 17:9 (RV 1960): 9 Engañoso es el corazón más que todas las cosas, y perverso; ¿quién lo conocerá?

Regresamos a la porción que estábamos leyendo.

Marcos 15: 7 (RV 1960): 7 Y había uno que se llamaba Barrabás, preso con sus compañeros de motín que habían cometido homicidio en una revuelta. La palabra dice que había otros presos, había otros candidatos, no solo Barrabás. 

Yo les hago la pregunta, ¿creen que si hubiesen sacado a otro preso hubiesen escogido al otro y no a Jesús? ¿Cree que hubieran cambiado el mensaje? 

Todos sabemos que lo que estaba sucediendo de aquí era algo que Dios había decidido que sucediera. Pero ¿ustedes creen que la opinión de la gente hubiese cambiado? Hermanos debemos reconocer que es necesario tener cuidado con lo que pensamos y decimos. Normalmente nos comparamos a otras personas y decimos: -Yo no soy tan malo como fulano. ¿No es verdad que decimos eso? Quizás mentimos, aunque sea una mentira piadosa. Todos decimos mentiras en algún momento; tal vez ofendemos, insultamos; estamos en un mundo rodeado de pecado y eventualmente, aunque no queramos, hermanos, vamos a estar expuestos a ese pecado. Pero hay momentos en la vida en que tenemos que reconocer que lo que hizo Dios por nosotros lo hizo con una razón y tenemos que hacer el mayor esfuerzo posible de alejarnos del pecado. Porque por el pecado fue que Jesucristo murió en la cruz, y no puede ser una muerte vana. Tenemos que hacer el esfuerzo por buscar de Él, por buscar de su presencia, por llevar una vida que lo glorifique.

Yo no sé por qué razón usted llegó a la iglesia. Yo sé por qué yo llegué a la iglesia, tenía necesidad de Dios. Todos llegamos a la iglesia porque tenemos una necesidad, porque somos quizás borrachos, porque somos drogadictos o porque tenemos adicción por sexo, que se yo, la razón que sea; la realidad es que estamos rotos, hermano. La palabra dice que la única forma que podemos llegar al Padre es a través de la sangre de nuestro Señor Jesucristo, porque no hay absolutamente nada que nosotros podamos hacer para llegar a la presencia de nuestro Señor. 

No se supo más nada de Barrabás. La historia fue breve, pero nos deja enseñanzas bien profundas. Quizás se fue y nunca más se acordó de Jesús. A lo mejor se quedó mirando como era crucificado, sin importarle; quizás sí le importó ¡quién sabe! Tal vez si murió, más adelante, crucificado; no sabemos, la Biblia no dice y tampoco la historia. Lo que sí sabemos fue que ese acto de injusticia se transformó en la manifestación más grande de amor divino. 

2 Corintios 5: 21(RV 1960): 21 Al que no conoció pecado, por nosotros lo hizo pecado, para que nosotros fuésemos hechos justicia de Dios en él.

¿Qué hubiese dicho usted cuando Pilato preguntó a quién crucificar? Hay una alabanza de Jesús Adrián Romero, eh, que habla de eso precisamente. Si hubiera estado allí entre la multitud, hubiésemos hecho lo mismo, exactamente lo mismo hermanos.

Hay algo que sucedió recientemente, yo aún no me recupero, y fue la muerte de este muchacho Charlie Kirk. Sobre todo, cómo el mundo ha racionado. No es que esté 100% de acuerdo en las cosas que él dijo, pero él no dijo nada que mereciera la muerte, o el asesinato; pero es que tenemos la maldad en el corazón. ¿Usted sabía que del año 2021 la fecha, más de 100 iglesias cristianas han sido quemadas en Canadá? ¿Lo sabía? Pues ha sucedido. Yo sé que el Señor nos manda a tener paz y tranquilidad con todo ¿no? Y a orar por nuestros gobernantes, pero hay situaciones en la vida, que no nos podemos callar. Para mí, esto que sucedió con Charle Kirk ha sido un despertar. Yo normalmente no ponía cosas en las redes sociales por temor a ofender a mis amistades que no son cristianas. Pero decidí que yo voy a anunciar quién soy y en quien he creído. 

El Señor fue crucificado, para salvación nuestra. Mi pregunta para usted el día de hoy sobre todos aquellos que no conocen del Señor, ¿qué va a hacer con esa información? ¿Se va a apartar del pecado, va a odiar las cosas que Dios odia y amar las cosas que Dios ama? ¿O hará lo contrario? La decisión puede ser hoy. La decisión de muchos para tener acceso a la eternidad puede ser hoy. 

Quiero terminar con esto. Hace unos años, el presentador de televisión Steve Harvey, hizo referencia a la segunda venida de Jesucristo. Muchos saben que el Señor prometió que después de marcharse a la presencia de Dios, iba a regresar con poder a buscar su iglesia. Este tiempo antes que regrese es para ponernos de acuerdo con el Señor y entregarle nuestra vida al Señor, porque si no vamos a tener consecuencias. Este hombre hace su presentación como si Jesús fuera a venir en ese momento. Yo hice mi propia versión, lo traduje y después puse mi parte también. -Damas y caballeros, es para mí un privilegio que no tiene precio presentar al único que no necesita presentación. Sus méritos son tantos que no caben en un libro y no todos los libros del mundo podrían contenerlos. Él ha hecho lo imposible una y otra vez. Abrió mares, calmó tempestades con una sola palabra, levantó muertos, sanó enfermos, limpió leprosos, dio vista a los ciegos y oído a los sordos. Perdonó pecadores, liberó endemoniados y abrazó a los despreciados. Nació en un pesebre en Belén, pero vino directamente del cielo. No fue un accidente en la historia, sino el cumplimiento de todas las promesas del Padre. Su Padre es el creador del universo y autor del libro más vendido de todos los tiempos. Él tiene el récord del mayor banquete de la historia. Con dos peces y cinco panes alimentó a 5,000 hambrientos sin trucos, sin cámaras, sin efectos especiales. Puede caminar sobre las aguas, puede transformar el agua en vino y lo hace con autoridad divina. Él expulsó demonios, transformó corazones y donde quiera que pasase, la vida florecía. Antes de que existieran los grandes reyes, ya se le conocía como Rey de reyes y Señor de señores. El alfa y el omega, el principio y el fin, la estrella resplandeciente de la mañana. Algunos lo llaman la rosa de Sharon, otros lo proclaman Príncipe de Paz. Él es Jesucristo, el Hijo del Dios viviente; que murió en la cruz, pero resucitó al tercer día. Denle su mejor aplauso, su mejor adoración, porque aquí está entre nosotros el único, el incomparable, el inigualable, el que era, el que es y el que ha de venir, Jesucristo. Amén. Gloria a Dios.

Dios es bueno, hermanos. Dios es bueno y Cristo, su palabra lo dice, viene pronto. 

Vamos a orar. Padre, Señor que estás en los cielos, te damos gracias por este día que tú nos das la posibilidad de respirar, de tener vida, de tener la posibilidad, Señor, de tener un encuentro personal contigo, de reconocer la acción que tú hiciste en la cruz por todos nosotros. Reconocemos a Cristo como lo que es, no un ritual, sino como nuestro salvador. La decisión es personal, tenemos que arrepentirnos de nuestros pecados y confiar en Él como nuestro Señor y Salvador. 

Si hoy quieres recibir el regalo de la salvación, te invito a orar conmigo. Esta sencilla oración que expresa lo que debe salir de tu corazón: Señor Jesús, reconozco que soy pecador y que he vivido lejos de ti. Creo que moriste en la cruz cargando mis pecados y que resucitaste para darme vida eterna. Hoy me arrepiento de mis pecados y te entrego mi vida. Te recibo como mi Señor y Salvador personal. Gracias por tu perdón y por la nueva vida que me das en el nombre de Cristo Jesús. Amén. 

Si usted ha hecho esta oración, le invito que siga buscando de Dios, que siga buscando de en su palabra, busque una iglesia evangélica que pueda seguir creciendo y que pueda pues llevar las buenas nuevas de salvación a otras personas.

Dios le bendiga. 

Compartir esta entrada
  • Compartir en Facebook
  • Compartir en Twitter
  • Compartir en Google+
  • Compartir en Linkedin
  • Compartir en Tumblr
  • Compartir por correo
Quizás te interese
Sermones Cristianos del Pastor David Rodriguez - Iglesia Bautista TBB El Redentor - Iglesia Cristiana Dios perdóname, así como yo perdono a los demás
Sermones Cristianos del Pastor David Rodriguez - Iglesia Bautista TBB El Redentor - Iglesia Cristiana Y el diluvio se los llevó a todos
Sermones Cristianos - Hno Jocsan Diaz - Iglesia Bautista TBB El Redentor - Iglesia Cristiana La Ira de Dios
Sermones Cristianos del Pastor David Rodriguez - Iglesia Bautista TBB El Redentor - Iglesia Cristiana Cuando Dios dice no
Sermones Cristianos - Iglesia Bautista TBB El Redentor - Iglesia Cristiana Por la Fe
Sermones Cristianos del Pastor David Rodriguez - Iglesia Bautista TBB El Redentor - Iglesia Cristiana El pecado imperdonable


La cruz de Barrabás


Octubre 5, 2025 – 2:00PM | Marcos 15:6-20 | Hno. Jocsan Diaz

Etiquetas: Hno. Jocsan, marcos, octubre 2025, transcripcion


Descargar Texto: Sermón en PDF

TRANSCRIPCIÓN

Bueno, aquí estamos una vez más, siempre un privilegio traer la palabra del Señor. 

Hay un elemento en la mayoría de todas las iglesias cristianas que sirve de recordatorio, de algo que hizo alguien por nosotros. ¿Qué elemento sería ese? La cruz ¿verdad? Y ¿qué nos recuerda la cruz? El sacrificio que hizo el Señor por nosotros. No es un símbolo de derrota; sino, es un símbolo de esperanza, de victoria. La mayor representación de amor que se ha hecho en la historia está reflejada en esa cruz. La victoria sobre la muerte, el perdón disponible que nos da Dios a través de la sangre de Jesucristo. 

Imagínense esta escena: tres cruces preparadas en el Gólgota, dos de ellas preparadas para dos ladrones comunes, una tercera preparada para un criminal que se llamaba Barrabás. Pero en un último momento, la multitud pide la liberación de ese criminal para que un inocente toma el lugar del culpable. La cruz hecha para un asesino terminó siendo ocupada por Jesús, por el Hijo de Dios. 

Vamos a pedirle a Dios que bendiga este tiempo y nos hable al corazón: Padre perdona mis faltas, perdona mis pecados. Reconozco que no soy digno de traer tu palabra; perdóname, Padre. Te pido que guíes mi mente, mis palabras, el mensaje que traigo, que sea tu Espíritu Santo hablando a través de mí. Te pido por los presentes, que el Espíritu Santo se mueva entre nosotros, por aquellos que no tienen a Jesús en su corazón, que puedan tener ese encuentro personal y reconocer a Jesús como su salvador. Te pido, Señor, una vez más que bendigas este tiempo y que nos hables al corazón, en el nombre de Cristo Jesús, Amén.

El Señor Jesús antes de ser crucificado, había pasado los últimos años de su ministerio viajando por toda el área de lo que es la parte norte de Israel. Allí estuvo predicando el evangelio, estuvo haciendo milagros, estuvo sanando enfermos, llevando amor, llevando mensaje de salvación a la gente, un mensaje de fe. Después ocurren varios eventos en una semana, que le llamamos la Semana de la Pasión, la Semana Santa, que es la entrada triunfal de Jesús a Jerusalén. Se acuerdan de que entran montado en un burro y la gente lo aclama gritando, “Hosana”, y clamando al rey. Después de eso Él purifica el templo, se reúne con sus discípulos, establece de hecho la Santa Cena y anuncia que lo van a traicionar. Más adelante, se retira a Getsemaní para orar al Padre, esa oración de agonía, pero sometiéndose a la voluntad de su Padre. A continuación, ocurre la traición de Judas, que lo entrega por 30 piezas de plata, y más adelante sucede lo que es el arresto de Jesús. Los religiosos se llevan a Jesús ante del sanedrín acusado de blasfemia, de falso testimonio. Pedro lo niega. También lo llevan ante Pilato y Herodes, bajo la misma acusación de farsante; donde, finalmente Pilato presionado por la multitud, lo condena a la crucifixión. Lo flagelan, es decir, le dan golpes, lo azotan, le ponen una corona de espinas y se burlan llamándolo rey de los judíos. Tiempo después, nuestro Señor es crucificado.

Los cuatro evangelios que tenemos recogen esta porción en la que me quiero enfocar, que es precisamente el juicio antes de Pilato y la historia de un personaje que es importante en el relato bíblico y en lo que es la pasión de Cristo. Y vamos a leer Marcos, capítulo 15.

Marcos 15: 6-20 (RV 1960): 6 Ahora bien, en el día de la fiesta les soltaba un preso, cualquiera que pidiesen. 7 Y había uno que se llamaba Barrabás, preso con sus compañeros de motín que habían cometido homicidio en una revuelta. 8 Y viniendo la multitud, comenzó a pedir que hiciese como siempre les había hecho. 9 Y Pilato les respondió diciendo: ¿Queréis que os suelte al Rey de los judíos? 10 Porque conocía que por envidia le habían entregado los principales sacerdotes. 11 Mas los principales sacerdotes incitaron a la multitud para que les soltase más bien a Barrabás. 12 Respondiendo Pilato, les dijo otra vez: ¿Qué, pues, queréis que haga del que llamáis Rey de los judíos? 13 Y ellos volvieron a dar voces: ¡Crucifícale! 14 Pilato les decía: ¿Pues qué mal ha hecho? Pero ellos gritaban aún más: ¡Crucifícale! 15 Y Pilato, queriendo satisfacer al pueblo, les soltó a Barrabás, y entregó a Jesús, después de azotarle, para que fuese crucificado. 16 Entonces los soldados le llevaron dentro del atrio, esto es, al pretorio, y convocaron a toda la compañía. 17 Y le vistieron de púrpura, y poniéndole una corona tejida de espinas, 18 comenzaron luego a saludarle: ¡Salve, Rey de los judíos! 19 Y le golpeaban en la cabeza con una caña, y le escupían, y puestos de rodillas le hacían reverencias. 20 Después de haberle escarnecido, le desnudaron la púrpura, y le pusieron sus propios vestidos, y le sacaron para crucificarle.

¿Quién era Barrabás? Este hombre era un insurrecto, un asesino. La misma palabra dice (Marcos 15:7 RV 1960) que había cometido homicidio en una revuelta, era un rebelde. Quizás, utilizando una palabra más reciente, se pudiera decir que era un revolucionario que quería la libertad, no quería tener la bota de Roma sobre él. Este hombre era uno de los tantos candidatos a ser liberado en la fiesta de la Pascua. Los líderes que manipularon a la multitud inclinaron el corazón de aquellos que estaban allí, exigieron la crucifixión de nuestro Señor. Y a pesar de Pilato estar consciente de la inocencia de Cristo, terminó condenando nuestro Señor. Él esperaba que el pueblo escogiera al maestro pacífico en vez de escoger a ese criminal notorio. Subestimó lo que el pueblo podía hacer. El juicio fue falso y manipulado, donde se logró que Barrabás saliera libre, sin merecerlo. El culpable es liberado y el inocente muere en su lugar. Pero esta injusticia estaba dentro del plan soberano de nuestro Dios. Jesús estaría cumpliendo una misión, una misión redentora. 

Quisiera explicarles un poco del proceso de la crucifixión, porque a veces hablamos de la crucifixión y no tenemos en cuenta algunos detalles. No quiero ser muy gráfico en las cosas que voy a estar diciendo, pero la misma Biblia nos da algunos detalles. La historia también nos da algunos detalles acerca del proceso de la crucifixión. Hay incluso hallazgos arqueológicos que nos hablan de este proceso. La crucifixión básicamente exponía a la persona a una muerte bien lenta, horrible y además pública. Se usa para disuadir a la gente de cometer crímenes (como este caso de Barrabás). Se cree que fue creado por los bárbaros, los griegos lo asumieron porque les gustó la forma de tortura y después los romanos, que la tomaron como método más cruel de ejecución. La crucifixión demora deliberadamente la muerte de las personas, produce la máxima tortura posible. Eran condenados los criminales declarados culpables de asesinato, rebelión, robo a mano armada o sedición; de esto acusaban a Jesús, porque se declaró rey de los judíos. No se aplicaba a ciudadanos romanos, a no ser que cometieran un crimen demasiado importante. Se hacían tratamientos antes de la crucifixión, era una tortura sistemática. Los condenados eran azotados previamente con látigos, lo hemos leído en la palabra. Estos látigos tenían fragmentos de huesos y de metal, que cuando daban el golpe, al regresar el látigo, los pedazos de la piel salían desgarrados hasta llegar al músculo de la espalda; por eso provocaba sangramiento. La Biblia menciona la flagelación, precisamente este proceso donde se debilita la persona porque se sangra durante horas. El proceso de crucifixión pudiera durar de horas a días. ¡Imagínense la situación! Cuando le digo días, hablo de estar seis días clavados en una cruz bajo un sol implacable durante el día, más en ese lugar del mundo, y por la noche un frío que no se aguantaba. La gangrena en las manos debido a los clavos.

Hay cosas que la Biblia no nos da los detalles; pero en el caso de la cruz, en su totalidad llegaba a pesar 100 kg y normalmente era personal; solo cargaban la porción más pequeña (el travesaño). La cruz en la que Jesús fue crucificado no le pertenecía a Él. La palabra del Señor nos dice que Jesús llevaba su cruz, pero no especifica si era la cruz completa. Jesús ya estaba debilitado porque lo habían golpeado, lo habían azotado, había perdido sangre y no pudo con el peso. Tuvieron que pedirle ayuda a alguien. En el mismo proceso de clavar al reo, al llegar al lugar de la ejecución, el condenado era desnudado públicamente, una forma vergonzosa y humillante de morir. La palabra nos dice que los soldados repartieron sus ropas y echaron suerte sobre ellas. Dice que los soldados estiraban a la persona sobre este travesaño, hasta que el hueco donde coincidiera con la mano donde le colocarían clavos de 12 a 18 cm de longitud. Esa posición dice que provocaba que las personas no pudieran respirar después de un tiempo como deberían. 

Después que la persona era clavada sobre este travesaño, dice la historia que eran subidos a un poste que ya estaba clavado en la tierra y ahí entonces ponían el travesaño sobre esa madera vertical que servía de soporte. Los pies también se clavaban juntos, a veces separados. La Biblia no menciona los clavos directamente, pero sí hay un par de versículos que quisiera que viéramos, porque la palabra del Señor menciona las señales de los clavos.

Juan 20:25 (RV 1960): 25 Le dijeron, pues, los otros discípulos: Al Señor hemos visto. Él les dijo: Si no viere en sus manos la señal de los clavos, y metiere mi dedo en el lugar de los clavos, y metiere mi mano en su costado, no creeré. 26 Ocho días después, estaban otra vez sus discípulos dentro, y con ellos Tomás. Llegó Jesús, estando las puertas cerradas, y se puso en medio y les dijo: Paz a vosotros. 27 Luego dijo a Tomás: Pon aquí tu dedo, y mira mis manos; y acerca tu mano, y métela en mi costado; y no seas incrédulo, sino creyente. Dice la historia que los clavos no se lo ponían en las palmas de las manos, como normalmente hemos visto en la iglesia católica y en algunos estudios; sino que era más bien en el antebrazo (muñeca). Se cree que si se crucificaban por la palma de la mano, podía desgarrarse la mano por el peso del cuerpo. 

La escritura recoge que Jesús murió relativamente rápido, de la hora sexta a la hora novena, pero dice la historia que se producen agudos dolores de tipo migrañoso que parecen partir en dos la cabeza. Las principales articulaciones parecen dislocarse en medio de un dolor lancinante. Se presentan contracturas dolorosas por doquier. Los clavos producían un dolor insoportable al perforar nervios y huesos. El cuerpo quedaba colgado y así era imposible respirar. Había que empujar el cuerpo hacia arriba, con los pies, para levantarlo y esto causaba aún más dolor. La muerte, por lo general, ocurría precisamente por asfixia, porque la persona no podía respirar. Ya recientemente las investigaciones han encontrado otras razones por las que también morían las personas: por colapso cardíaco, shock, pérdida de sangre. 

Esto fue lo que debió haber sufrido Barrabás, pero no fue así. Jesús, el inocente, fue condenado a pesar de no haberse encontrado ningún delito en Él. Pilato mismo confesó: -No hallo en él ningún delito. Y la multitud gritó: ¡Crucifícale! Jesús tomó la cruz preparada por otro, mostrando una vez más que su muerte fue sustitutoria.

Hoy quiero apelar a su corazón, quiero apelar quizás a su conciencia o a su mente. Imagínese los soldados tomando los brazos de nuestro Señor y clavando esos clavos en sus antebrazos, hierro atravesando su carne. Al Hijo de Dios siendo levantado sobre el madero, encajándolo en la tierra, llevando nuestro pecado, el pecado suyo y el mío, pagando lo que nosotros debimos haber pagado. La cruz era realmente romana, los clavos eran de hierro, pero el amor que se mostró en ese momento fue el amor de Dios.

Todo este dolor físico que hemos explicado que sufrió nuestro Señor pudiera ser poco para muchos, pero lo peor que tuvo que sufrir el Señor en esa cruz fue la ira de Dios siendo derramada sobre Él por los pecados del mundo. 

Isaías 53: 4-6 (RV 1960): 4 Ciertamente llevó él nuestras enfermedades, y sufrió nuestros dolores; y nosotros le tuvimos por azotado, por herido de Dios y abatido. 5 Mas él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados; el castigo de nuestra paz fue sobre él, y por su llaga fuimos nosotros curados. 6 Todos nosotros nos descarriamos como ovejas, cada cual se apartó por su camino; mas Jehová cargó en él el pecado de todos nosotros.

1 Pedro 2:24 (RV 1960): 24 quien llevó él mismo nuestros pecados en su cuerpo sobre el madero, para que nosotros, estando muertos a los pecados, vivamos a la justicia; y por cuya herida fuisteis sanados. El que trajo las buenas nuevas fue crucificado. 

¿Y qué buenas nuevas son esas? 

La palabra del Señor dice que todos hemos pecado, todos, absolutamente todos sin excepción. Que todos estamos separados de Dios, todos, absolutamente todos sin excepción. Pero también nos dice que Él nos ama, que nos ofrece perdón y nos ofrece una vida eterna a través de nuestro Señor Jesucristo. Realmente Jesús sí murió en la cruz, no fue Barrabás; y lo mejor de todo es que resucitó al tercer día venciendo a la muerte. ¡No se alegra usted de eso, hermano!

A nivel espiritual, Barrabás lo representa a usted, me representa a mí, representa a la humanidad caída. Somos los culpables, igual que Barrabás, merecíamos esa condena, pero fuimos liberados porque Cristo tomó nuestro lugar. De esa manera todos los seres humanos recibimos la gracia inmerecida cuando Jesús carga con nuestra culpa. Pero tenemos que dar un paso de fe. 

La elección de la multitud, aunque manipulada, muestra desgraciadamente la tendencia que tenemos nosotros como humanos a escoger lo malo, a rechazar la verdad, a preferir lo erróneo; quizás a preferir lo familiar a pesar de que no nos conviene, al punto de dejar que una persona inocente muera sin nosotros hacer absolutamente nada. ¿Se cree usted una buena persona? ¿Hay alguien aquí que se considere bueno? 

Jeremías 17:9 (RV 1960): 9 Engañoso es el corazón más que todas las cosas, y perverso; ¿quién lo conocerá?

Regresamos a la porción que estábamos leyendo.

Marcos 15: 7 (RV 1960): 7 Y había uno que se llamaba Barrabás, preso con sus compañeros de motín que habían cometido homicidio en una revuelta. La palabra dice que había otros presos, había otros candidatos, no solo Barrabás. 

Yo les hago la pregunta, ¿creen que si hubiesen sacado a otro preso hubiesen escogido al otro y no a Jesús? ¿Cree que hubieran cambiado el mensaje? 

Todos sabemos que lo que estaba sucediendo de aquí era algo que Dios había decidido que sucediera. Pero ¿ustedes creen que la opinión de la gente hubiese cambiado? Hermanos debemos reconocer que es necesario tener cuidado con lo que pensamos y decimos. Normalmente nos comparamos a otras personas y decimos: -Yo no soy tan malo como fulano. ¿No es verdad que decimos eso? Quizás mentimos, aunque sea una mentira piadosa. Todos decimos mentiras en algún momento; tal vez ofendemos, insultamos; estamos en un mundo rodeado de pecado y eventualmente, aunque no queramos, hermanos, vamos a estar expuestos a ese pecado. Pero hay momentos en la vida en que tenemos que reconocer que lo que hizo Dios por nosotros lo hizo con una razón y tenemos que hacer el mayor esfuerzo posible de alejarnos del pecado. Porque por el pecado fue que Jesucristo murió en la cruz, y no puede ser una muerte vana. Tenemos que hacer el esfuerzo por buscar de Él, por buscar de su presencia, por llevar una vida que lo glorifique.

Yo no sé por qué razón usted llegó a la iglesia. Yo sé por qué yo llegué a la iglesia, tenía necesidad de Dios. Todos llegamos a la iglesia porque tenemos una necesidad, porque somos quizás borrachos, porque somos drogadictos o porque tenemos adicción por sexo, que se yo, la razón que sea; la realidad es que estamos rotos, hermano. La palabra dice que la única forma que podemos llegar al Padre es a través de la sangre de nuestro Señor Jesucristo, porque no hay absolutamente nada que nosotros podamos hacer para llegar a la presencia de nuestro Señor. 

No se supo más nada de Barrabás. La historia fue breve, pero nos deja enseñanzas bien profundas. Quizás se fue y nunca más se acordó de Jesús. A lo mejor se quedó mirando como era crucificado, sin importarle; quizás sí le importó ¡quién sabe! Tal vez si murió, más adelante, crucificado; no sabemos, la Biblia no dice y tampoco la historia. Lo que sí sabemos fue que ese acto de injusticia se transformó en la manifestación más grande de amor divino. 

2 Corintios 5: 21(RV 1960): 21 Al que no conoció pecado, por nosotros lo hizo pecado, para que nosotros fuésemos hechos justicia de Dios en él.

¿Qué hubiese dicho usted cuando Pilato preguntó a quién crucificar? Hay una alabanza de Jesús Adrián Romero, eh, que habla de eso precisamente. Si hubiera estado allí entre la multitud, hubiésemos hecho lo mismo, exactamente lo mismo hermanos.

Hay algo que sucedió recientemente, yo aún no me recupero, y fue la muerte de este muchacho Charlie Kirk. Sobre todo, cómo el mundo ha racionado. No es que esté 100% de acuerdo en las cosas que él dijo, pero él no dijo nada que mereciera la muerte, o el asesinato; pero es que tenemos la maldad en el corazón. ¿Usted sabía que del año 2021 la fecha, más de 100 iglesias cristianas han sido quemadas en Canadá? ¿Lo sabía? Pues ha sucedido. Yo sé que el Señor nos manda a tener paz y tranquilidad con todo ¿no? Y a orar por nuestros gobernantes, pero hay situaciones en la vida, que no nos podemos callar. Para mí, esto que sucedió con Charle Kirk ha sido un despertar. Yo normalmente no ponía cosas en las redes sociales por temor a ofender a mis amistades que no son cristianas. Pero decidí que yo voy a anunciar quién soy y en quien he creído. 

El Señor fue crucificado, para salvación nuestra. Mi pregunta para usted el día de hoy sobre todos aquellos que no conocen del Señor, ¿qué va a hacer con esa información? ¿Se va a apartar del pecado, va a odiar las cosas que Dios odia y amar las cosas que Dios ama? ¿O hará lo contrario? La decisión puede ser hoy. La decisión de muchos para tener acceso a la eternidad puede ser hoy. 

Quiero terminar con esto. Hace unos años, el presentador de televisión Steve Harvey, hizo referencia a la segunda venida de Jesucristo. Muchos saben que el Señor prometió que después de marcharse a la presencia de Dios, iba a regresar con poder a buscar su iglesia. Este tiempo antes que regrese es para ponernos de acuerdo con el Señor y entregarle nuestra vida al Señor, porque si no vamos a tener consecuencias. Este hombre hace su presentación como si Jesús fuera a venir en ese momento. Yo hice mi propia versión, lo traduje y después puse mi parte también. -Damas y caballeros, es para mí un privilegio que no tiene precio presentar al único que no necesita presentación. Sus méritos son tantos que no caben en un libro y no todos los libros del mundo podrían contenerlos. Él ha hecho lo imposible una y otra vez. Abrió mares, calmó tempestades con una sola palabra, levantó muertos, sanó enfermos, limpió leprosos, dio vista a los ciegos y oído a los sordos. Perdonó pecadores, liberó endemoniados y abrazó a los despreciados. Nació en un pesebre en Belén, pero vino directamente del cielo. No fue un accidente en la historia, sino el cumplimiento de todas las promesas del Padre. Su Padre es el creador del universo y autor del libro más vendido de todos los tiempos. Él tiene el récord del mayor banquete de la historia. Con dos peces y cinco panes alimentó a 5,000 hambrientos sin trucos, sin cámaras, sin efectos especiales. Puede caminar sobre las aguas, puede transformar el agua en vino y lo hace con autoridad divina. Él expulsó demonios, transformó corazones y donde quiera que pasase, la vida florecía. Antes de que existieran los grandes reyes, ya se le conocía como Rey de reyes y Señor de señores. El alfa y el omega, el principio y el fin, la estrella resplandeciente de la mañana. Algunos lo llaman la rosa de Sharon, otros lo proclaman Príncipe de Paz. Él es Jesucristo, el Hijo del Dios viviente; que murió en la cruz, pero resucitó al tercer día. Denle su mejor aplauso, su mejor adoración, porque aquí está entre nosotros el único, el incomparable, el inigualable, el que era, el que es y el que ha de venir, Jesucristo. Amén. Gloria a Dios.

Dios es bueno, hermanos. Dios es bueno y Cristo, su palabra lo dice, viene pronto. 

Vamos a orar. Padre, Señor que estás en los cielos, te damos gracias por este día que tú nos das la posibilidad de respirar, de tener vida, de tener la posibilidad, Señor, de tener un encuentro personal contigo, de reconocer la acción que tú hiciste en la cruz por todos nosotros. Reconocemos a Cristo como lo que es, no un ritual, sino como nuestro salvador. La decisión es personal, tenemos que arrepentirnos de nuestros pecados y confiar en Él como nuestro Señor y Salvador. 

Si hoy quieres recibir el regalo de la salvación, te invito a orar conmigo. Esta sencilla oración que expresa lo que debe salir de tu corazón: Señor Jesús, reconozco que soy pecador y que he vivido lejos de ti. Creo que moriste en la cruz cargando mis pecados y que resucitaste para darme vida eterna. Hoy me arrepiento de mis pecados y te entrego mi vida. Te recibo como mi Señor y Salvador personal. Gracias por tu perdón y por la nueva vida que me das en el nombre de Cristo Jesús. Amén. 

Si usted ha hecho esta oración, le invito que siga buscando de Dios, que siga buscando de en su palabra, busque una iglesia evangélica que pueda seguir creciendo y que pueda pues llevar las buenas nuevas de salvación a otras personas.

Dios le bendiga. 

Compartir esta entrada
  • Compartir en Facebook
  • Compartir en Twitter
  • Compartir en Google+
  • Compartir en Linkedin
  • Compartir en Tumblr
  • Compartir por correo
Quizás te interese
Sermones Cristianos del Pastor David Rodriguez - Iglesia Bautista TBB El Redentor - Iglesia Cristiana Dios perdóname, así como yo perdono a los demás
Sermones Cristianos del Pastor David Rodriguez - Iglesia Bautista TBB El Redentor - Iglesia Cristiana Y el diluvio se los llevó a todos
Sermones Cristianos - Hno Jocsan Diaz - Iglesia Bautista TBB El Redentor - Iglesia Cristiana La Ira de Dios
Sermones Cristianos del Pastor David Rodriguez - Iglesia Bautista TBB El Redentor - Iglesia Cristiana Cuando Dios dice no
Sermones Cristianos - Iglesia Bautista TBB El Redentor - Iglesia Cristiana Por la Fe
Sermones Cristianos del Pastor David Rodriguez - Iglesia Bautista TBB El Redentor - Iglesia Cristiana El pecado imperdonable

TBB El Redentor

2551 East 49 Ave|Vancouver, BC
V5S 1J6
Tfno: 604.659.4225
Servicios:
Domingos 2pm y 6:30pm
Miércoles 7pm

Enlaces

Pan Diario
La Biblia

Sermones Recientes

  • Sermones Cristianos - Iglesia Bautista TBB El Redentor - Iglesia CristianaPide lo que quierasdiciembre 31, 2025 - 10:30 pm
  • Sermones Cristianos - Iglesia Bautista TBB El Redentor - Iglesia CristianaNavidad todos los díasdiciembre 17, 2025 - 7:00 pm
  • Sermones Cristianos - Iglesia Bautista TBB El Redentor - Iglesia CristianaDios de cosas nuevasnoviembre 30, 2025 - 6:30 pm

Ultimas Noticias

  • Pastor Joe Rosa - Iglesia Bautista TBB El Redentor - Iglesia Cristiana“Sin miedo” – con Pastor Joe Rosa y cantante Gustavo Limaenero 13, 2026 - 9:07 pm
  • Noticias– Iglesia Cristiana - Iglesia Bautista TBB El Redentor¡Feliz Cumpleaños, Iglesia El Redentor!noviembre 9, 2025 - 4:17 pm
  • Noticias– Iglesia Cristiana - Iglesia Bautista TBB El RedentorId y haced discípulos a todas las naciones…octubre 25, 2025 - 2:26 pm
  • Noticias– Iglesia Cristiana - Iglesia Bautista TBB El Redentor¡Y llegamos al final de la Esgrima!septiembre 30, 2025 - 6:13 pm
  • Mes del amor y la amistad - Iglesia Bautista TBB El Redentor - Iglesia CristianaPracticando la amistad bíblicafebrero 28, 2025 - 1:30 am

Más visitadas

  • Iglesia
  • Horarios
  • Campaña Pro-templo
  • Pastor David
  • Quién es Dios
  • Misiones
  • Casas de Oración
  • Contactar

Nuestro boletín

¡Suscríbete!
© 2018 · Derechos Reservados · All Rights Reserved · elredentor.com · tel.604.659.4225
  • Instagram
  • Facebook
  • Youtube
  • Twitter
  • Mail
Las mentiras más populares del diablo Sermones Cristianos - Iglesia Bautista TBB El Redentor - Iglesia Cristiana Sermones Cristianos - Iglesia Bautista TBB El Redentor - Iglesia Cristiana ¿Por qué Adán tomó del fruto?
Desplazarse hacia arriba