300 Valientes: la historia de una iglesia que creyó en las promesas de Dios
300 Valientes: la historia de una iglesia que creyó en las promesas de Dios

Señor y Dios nuestro, de ti procede todo cuanto hemos conseguido para construir un templo a tu santo Nombre. ¡Todo es tuyo! – 1 Crónicas 29:16
Una visión que sigue transformando vidas
Lo que comenzó como una campaña de fe se ha convertido en un testimonio del poder y la fidelidad de Dios. Gracias a la generosidad de cientos de hermanos y amigos del ministerio, el proyecto 300 Valientes marcó un antes y un después en la historia de Tabernáculo Bíblico Bautista El Redentor.
Hoy podemos decir, con gratitud, que Dios ha hecho grandes cosas. Estamos más cerca que nunca para la adquisición de nuestro futuro hogar y ha sido posible gracias a Su provisión y a cada persona que decidió ser parte de esta visión.
Sin embargo, el camino continúa.
Aún seguimos trabajando para completar este gran proyecto y preparar un lugar donde las próximas generaciones puedan conocer el evangelio de Jesucristo.
¿Cómo nació 300 Valientes?
Hace algunos años nació la visión de reunir a 300 hombres y mujeres comprometidos con la obra de Dios, dispuestos a sacrificar y dar generosamente para hacer realidad el sueño de tener el primer templo bautista hispano permanente en Canadá. Inspirados en los 300 hombres que Dios levantó junto a Gedeón (Jueces 7), comenzamos a orar para que Él llamara a personas con un corazón dispuesto a servir y a invertir en Su obra.
Más que una campaña financiera, 300 Valientes se convirtió en un movimiento de fe.
¿Qué es 300 Valientes?
El compromiso original consistía en que 300 personas ofrecieran una donación de $100 CAD por diez meses, o el equivalente en un solo pago.
Dios respondió de maneras extraordinarias y muchas familias decidieron formar parte de esta visión y continúan haciéndolo.
¿Todavía puedo ser parte de esta visión?
¡Claro que sí! La campaña de los 300 Valientes y el proyecto de nuestro templo continúan. Todavía existen necesidades relacionadas con la construcción, las adecuaciones y el crecimiento del ministerio.
Cada ofrenda sigue siendo una inversión en vidas que serán alcanzadas por el evangelio
El milagro: la iglesia hoy
Dios ya nos ha permitido dar un paso histórico.
Hoy contamos con una propiedad que muy pronto podremos llamar nuestro templo. Sin embargo, la obra todavía no ha terminado.
Aún tenemos el compromiso de continuar pagando por la propiedad y, al mismo tiempo, cubrir todos los gastos necesarios para realizar las adecuaciones, renovaciones y mejoras que requiere para convertirla en el templo que hemos soñado.
Un motivo para agradecer.
Cada avance representa un motivo para agradecer a Dios, pero también un llamado a continuar unidos y comprometidos con esta visión.
Seguimos creyendo que este lugar será mucho más que un edificio: será un espacio desde donde el evangelio de Jesucristo será proclamado, donde familias serán restauradas y donde las próximas generaciones podrán conocer y servir al Señor.
¿Cómo nació 300 Valientes?
Hace algunos años nació la visión de reunir a 300 hombres y mujeres comprometidos con la obra de Dios, dispuestos a sacrificar y dar generosamente para hacer realidad el sueño de tener el primer templo bautista hispano permanente en Canadá. Inspirados en los 300 hombres que Dios levantó junto a Gedeón (Jueces 7), comenzamos a orar para que Él llamara a personas con un corazón dispuesto a servir y a invertir en Su obra.
Más que una campaña financiera, 300 Valientes se convirtió en un movimiento de fe.
¿Qué es 300 Valientes?
El compromiso original consistía en que 300 personas ofrecieran una donación de $100 CAD por diez meses, o el equivalente en un solo pago.
Dios respondió de maneras extraordinarias y muchas familias decidieron formar parte de esta visión y continúan haciéndolo.
¿Todavía puedo ser parte de esta visión?
¡Claro que sí! La campaña de los 300 Valientes y el proyecto de nuestro templo continúan. Todavía existen necesidades relacionadas con la construcción, las adecuaciones y el crecimiento del ministerio.
Cada ofrenda sigue siendo una inversión en vidas que serán alcanzadas por el evangelio
El milagro: la iglesia hoy
Dios ya nos ha permitido dar un paso histórico.
Hoy contamos con una propiedad que muy pronto podremos llamar nuestro templo. Sin embargo, la obra todavía no ha terminado.
Aún tenemos el compromiso de continuar pagando por la propiedad y, al mismo tiempo, cubrir todos los gastos necesarios para realizar las adecuaciones, renovaciones y mejoras que requiere para convertirla en el templo que hemos soñado.
Un motivo para agradecer.
Cada avance representa un motivo para agradecer a Dios, pero también un llamado a continuar unidos y comprometidos con esta visión.
Seguimos creyendo que este lugar será mucho más que un edificio: será un espacio desde donde el evangelio de Jesucristo será proclamado, donde familias serán restauradas y donde las próximas generaciones podrán conocer y servir al Señor.
300 Valientes
La próxima etapa de la visión
Haciendo realidad el sueño
Es momento de trabajar hombro a hombro con arquitectos, ingenieros y profesionales que nos ayuden a diseñar y construir un lugar que honre al Señor y que, al mismo tiempo, sea de bendición para nuestra iglesia y para toda nuestra comunidad.
Soñamos con un templo que sea mucho más que un lugar donde nos reunimos los domingos. Queremos crear un espacio que sirva, ministre y abra sus puertas a las necesidades de nuestra comunidad.
Entre nuestros sueños está contar con:
- Un área amplia y segura para niños, diseñada para apoyar a las familias y brindar un ambiente donde nuestros niños puedan aprender de la Palabra de Dios, crecer y disfrutar de actividades
- Un gimnasio o espacio multiusos, que pueda utilizarse para actividades recreativas, deportes, eventos especiales y programas para la comunidad.
- Una cocina comercial, que nos permita servir en eventos, apoyar diferentes ministerios y desarrollar actividades de alcance comunitario.
- Salones para reuniones y ministerios, donde puedan llevarse a cabo discipulados, estudios bíblicos, reuniones de líderes, grupos pequeños y diferentes actividades durante la semana
- Un auditorio amplio y funcional, preparado para nuestros servicios, conferencias, conciertos, celebraciones y eventos especiales
- Espacios de oficinas y administración, que permitan al personal y a los diferentes ministerios desarrollar su trabajo de manera organizada y eficiente.
- Áreas de convivencia, donde las familias y miembros de la iglesia puedan compartir, conocerse y fortalecer los lazos de nuestra comunidad de fe.
- Espacios de capacitación y enseñanza, para continuar formando líderes, estudiantes y servidores comprometidos con la obra de Dios.
- Áreas accesibles y adecuadas para personas de todas las edades y capacidades, procurando que nadie quede fuera de lo que Dios quiere hacer en este lugar.
Este es el sueño: un lugar que no solamente ocupemos, sino que utilicemos para servir. Un templo
que pueda ser de bendición para nuestra congregación, para las familias de nuestra comunidad y para las generaciones que vienen
La próxima etapa de la visión
Haciendo realidad el sueño
Es momento de trabajar hombro a hombro con arquitectos, ingenieros y profesionales que nos ayuden a diseñar y construir un lugar que honre al Señor y que, al mismo tiempo, sea de bendición para nuestra iglesia y para toda nuestra comunidad.
Soñamos con un templo que sea mucho más que un lugar donde nos reunimos los domingos. Queremos crear un espacio que sirva, ministre y abra sus puertas a las necesidades de nuestra comunidad.
Entre nuestros sueños está contar con:
- Un área amplia y segura para niños, diseñada para apoyar a las familias y brindar un ambiente donde nuestros niños puedan aprender de la Palabra de Dios, crecer y disfrutar de actividades
- Un gimnasio o espacio multiusos, que pueda utilizarse para actividades recreativas, deportes, eventos especiales y programas para la comunidad.
- Una cocina comercial, que nos permita servir en eventos, apoyar diferentes ministerios y desarrollar actividades de alcance comunitario.
- Salones para reuniones y ministerios, donde puedan llevarse a cabo discipulados, estudios bíblicos, reuniones de líderes, grupos pequeños y diferentes actividades durante la semana
- Un auditorio amplio y funcional, preparado para nuestros servicios, conferencias, conciertos, celebraciones y eventos especiales
- Espacios de oficinas y administración, que permitan al personal y a los diferentes ministerios desarrollar su trabajo de manera organizada y eficiente.
- Áreas de convivencia, donde las familias y miembros de la iglesia puedan compartir, conocerse y fortalecer los lazos de nuestra comunidad de fe.
- Espacios de capacitación y enseñanza, para continuar formando líderes, estudiantes y servidores comprometidos con la obra de Dios.
- Áreas accesibles y adecuadas para personas de todas las edades y capacidades, procurando que nadie quede fuera de lo que Dios quiere hacer en este lugar.
Este es el sueño: un lugar que no solamente ocupemos, sino que utilicemos para servir. Un templo
que pueda ser de bendición para nuestra congregación, para las familias de nuestra comunidad y para las generaciones que vienen
300 Valientes
Rogelio Martínez, líder de 300 Valientes
¿Cómo ha impactado este ministerio a ti y tu familia?
El impacto es muy grande pues nos da la oportunidad de ver cómo el Señor une personas de diferentes trasfondos a una meta en común.
Como padre me da la oportunidad de expresarles a mis hijos lo que veo y cómo el Señor se mueve en los corazones de las personas. Es muy impactante ver la convicción de muchos y el esfuerzo que esta convicción acompaña.
¡Qué alentador! Y también sabemos que los 300 valientes no son la única manera en que los hermanos contribuyen, sino que lo hacen con muchas otras actividades y esfuerzos.
«Bástate mi gracia; porque mi poder se perfecciona en la debilidad.» — 2 Corintios 12:9
¿Cuántas personas se han registrado con 300 Valientes desde que inició en 2024?
Por la gracia de Dios, cada año hemos visto cómo se ha cumplido la meta de las 300 personas, e incluso hemos recibido el apoyo de muchos más, incluyendo hermanos de nuestra iglesia en línea. Toda la gloria sea para Él.
Rogelio Martínez, líder de 300 Valientes
¿Cómo ha impactado este ministerio a ti y tu familia?
El impacto es muy grande pues nos da la oportunidad de ver cómo el Señor une personas de diferentes trasfondos a una meta en común.
Como padre me da la oportunidad de expresarles a mis hijos lo que veo y cómo el Señor se mueve en los corazones de las personas. Es muy impactante ver la convicción de muchos y el esfuerzo que esta convicción acompaña.
¡Qué alentador! Y también sabemos que los 300 valientes no son la única manera en que los hermanos contribuyen, sino que lo hacen con muchas otras actividades y esfuerzos.
«Bástate mi gracia; porque mi poder se perfecciona en la debilidad.» — 2 Corintios 12:9
¿Cuántas personas se han registrado con 300 Valientes desde que inició en 2024?
Por la gracia de Dios, cada año hemos visto cómo se ha cumplido la meta de las 300 personas, e incluso hemos recibido el apoyo de muchos más, incluyendo hermanos de nuestra iglesia en línea. Toda la gloria sea para Él.
Fin.
Una reflexión final
Primeramente, es importante reconocer que la mano de nuestro Señor ha estado con nosotros durante todo este proyecto. También hemos aprendido que avanzar en una visión como esta no siempre será fácil; hemos enfrentado cansancio, desánimo y momentos de incertidumbre.
Pero aun en medio de nuestras debilidades, Dios nos ha recordado que Su gracia es suficiente.
Todavía queda camino por recorrer, pero seguimos adelante con la confianza de que el mismo Dios que nos trajo hasta aquí continuará guiando cada paso.













