Noticia - Iglesia El Redentor


Hna. Marycarmen Hernandez
MAYO 2020

Todos los años celebramos fechas especiales tales como cumpleaños, aniversarios, bodas, graduaciones, día de los enamorados, día del padre y por supuesto el tan  esperado: Día de la Madre. 

Reflexionando en esto pensé: ¿Por qué una madre es un ser tan especial?  Entonces vienen a mi cabeza las múltiples virtudes que caracterizan individualmente a las personas con las que tengo una relación cercana y cuando pienso en las madrecitas creo que difícilmente se les puede comparar a otro ser humano. Comencemos por singularizar algunas de las virtudes bíblicas que tienen nuestras preciosas MADRES:

  • Sabiduría: “La mujer sabia edifica su casa” Proverbios 14:1
  • Se sacrifica y es esforzada: Con una mano sostiene el huso y con la otra tuerce el hilo” Proverbios 13:19 y “Las colchas las cose ella misma y se viste de púrpura y lino fino” Proverbios 31:22
  • Ama sin reservas: El amor es paciente, es bondadoso. El amor no es envidioso ni jactancioso ni orgulloso.  No se comporta con rudeza, no es egoísta, no se enoja fácilmente, no guarda rencor” 1 Corintios 13:4-5
  • Es amiga: “Todo lo disculpa, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta” 1 Corintios 13:7
  • Es proveedora: Se levanta de madrugada, da de comer a su familia” Proverbios 31:15-1
  • Administradora: “Calcula el valor de un campo y lo compra; con sus ganancias planta un viñedo” Proverbios 31:16. “Si nieva, no tiene que preocuparse de su familia, pues todos están bien abrigados.” Proverbios 31:21
  • Su Belleza es genuina: “Su belleza sea más bien la incorruptible, la que procede de lo íntimo del corazón y consiste en un espíritu suave y apacible. Esta belleza sí que tiene mucho valor delante de Dios” 1 Pedro 3:4
  • Es Generosa: “Tiende la mano al pobre, y con ella sostiene al necesitado” Proverbios 31:20
  • Es consejera: “Cuando habla, lo hace con sabiduría; cuando instruye, lo hace con amor” Proverbios 31:26

Y estas son solo unas pocas de las innumerables virtudes que ellas poseen… una madre es una bendición. Y debemos apreciarlas y honrarlas.

La madre es el ser que Dios escogió como instrumento para ver cumplido en ellas el milagro de la vida. Las madres tienen una responsabilidad tan grande sobre sus hombros y es el de formar seres humanos ejemplares para la sociedad y aún mas allá el de formar hijos de Dios con convicción y comprometidos con el Reino.

Me gusta pensar en mi madre como el ser humano que Dios utilizó para formarme en la mujer que soy, lo curioso es que ella nunca me dijo con palabras vas a ser de esta o de esta otra forma, simplemente me fue guiando, nunca me criticó cuando me equivocaba, me permitió cometer errores y aprender de ellos. Muchas veces cuando yo me equivocaba ella solo callaba y en el silencio de la noche la escuchaba llorar mientras clamaba a Dios por su misericordia sobre mi vida, el poder de la oración de una madre nunca falla. 

¡Agradezco tanto a Dios por esas oraciones y por esas lágrimas! ¡Veo a mi madre ahora ya entrando a sus años de vejez que se acercan ligeramente hacia ella, y sé cuánto necesita de mi comprensión, mi paciencia, mi protección, mi cuidado y mi amor…ella es mi princesa!

También veo a mis hijos en sus años de juventud y entiendo la responsabilidad que llevo ahora sobre mis propios hombros y que necesito la guía de mi Padre celestial y de Su Santo Espíritu para poder hacer el trabajo que mi madre hizo con tanto amor, excelencia, dedicación y sabiduría.

Por eso es que las madres son seres tan especiales, porque son capaces de impactar generaciones futuras. Pueden dejar un legado que dure de generación en generación, que impacte la manera en que entendemos el concepto de familia, de sociedad, de ser verdaderos hijos de Dios que vivimos por valores y principios según el Plan divino de Dios. 

A todas las Madres de la Familia El Redentor y a todas las demás sin importar donde se encuentren, les enviamos un abrazo en este mes tan especial. Oramos por sus vidas y rogamos para que su legado continúe de acuerdo a la voluntad de Dios. 

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