Amor - Iglesia El Redentor

Nada como el amor

Hna. Patty Chow
FEBRERO 2020 

«Y considerémonos unos a otros para estimularnos al amor y a las buenas obras.»(Hebreos 10:24)

Si hay un tema en el que grandes y pequeños podrían opinar es acerca del AMOR. Desde que nacemos abrimos nuestros ojos a un mundo que nos habla de esta poderosa “fuerza”. Han sido innumerables los libros, novelas, cuentos, y demás creaciones literarias que se han escrito sobre el amor. Artistas alrededor del mundo crean sus obras basándose en él, fotografías han sido tomadas para “capturar” este sentimiento. Hollywood constantemente vende una idea de lo que éste es o debería ser. Y hasta nuestros padres, parejas y amigos tienen su propio concepto del amor.

Entonces, si es tan importante y forma parte de nuestra vida, por qué no darnos la oportunidad de revisar las Sagradas Escrituras y ver qué es lo que Dios tiene que decir al respecto, finalmente es Él el Creador y es la Fuente de vida eterna. Lo principal es que Dios nos ama absolutamente y estamos felices y agradecidos por ello; pero su amor no es el que hasta ahora hemos experimentado en nuestra familia, en nuestro matrimonio, con amigos queridos, con nuestras mascotas e incluso con algunas de nuestras pertenencias materiales. El amor de Dios está fuera de nuestro entendimiento y cuando leemos pasajes como Juan 15:13 reconocemos la magnitud de su amor. Quién sino Él daría su propia vida por sus amigos. El amor de Dios es tal que tiene un plan particular previamente preparado para la salvación de nuestra alma.

Juan 15:13 Nadie tiene mayor amor que este, que uno ponga su vida por sus amigos.

El amor de Dios está abrazándonos desde mucho antes de nacer. Es tan increíble que incluso antes de que se formara la tierra ya Él nos había apartado para sí. Efesios 1: 4 es un precioso recordatorio “…Dios nos amó y nos eligió en Cristo para que seamos santos e intachables a sus ojos…”. ¡Esto sí que es amor! Y así, vemos que 1 Juan 4:8 al referirse a la naturaleza de Dios dice que el que no ama no le conoce pues Dios es amor. Es por amor a su propio Nombre que en Salmos 23 el Señor promete guiarnos por sendas de justicia y es por el amor de Dios que podemos tener vida eterna a través del sacrificio de Cristo en la cruz como lo establece Juan 3:16.

Si bien los griegos definieron 3 tipos diferentes de amor para expresar diferentes relaciones, a grandes rasgos: EROS para un amor intenso y carnal, ESTORGÉ un amor fraternal que implicaba lealtad, PHILIA el amor por el prójimo, la búsqueda del bienestar del otro, Y ÁGAPE. Esta última es la variante más profunda del amor, y fue utilizada en el Nuevo Testamento para definir el amor de Dios hacia nosotros.  El amor ágape de Dios es inmerecido, incondicionl, bondadoso, y siempre buscando el beneficio de los que Él ama.

Es al leer la Palabra que vemos cómo nuestra relación con Dios y con nuestro entorno puede darnos un mayor entendimiento de lo que es el amor en la vida al seguir a Cristo.

En palabras del Pastor y escritor cristiano John Piper en un artículo publicado en DesiringGod.com al hablar del tema señala que “…cuando tratamos con el amor, debemos esforzarnos por relacionar todo con la vida, muerte y resurrección de Jesús…” Es decir, es el tema principal de las Escrituras y es además la revelación del amor de Dios en nuestras vidas.

Solo hay un buen modelo de amor y ese es el que proviene del mejor y más grande ser que ha pisado esta tierra, nuestro Salvador Jesucristo. El pastor Piper hablando del sacrificio de Jesús como la máxima expresión de amor señala que “…En su vida [la de Jesús] y muerte vemos de otra forma como es el amor de Dios y lo que el amor del hombre por Dios y por otros debería ser. Y por medio de la fe, el Espíritu de Cristo, que reina en nosotros, nos permite seguir su ejemplo…”

No queremos que termines este artículo sin que sepas que 1 Juan 4:10 nos enseña que “en esto consiste el amor: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que él nos amó a nosotros, y envió a su Hijo en propiciación por nuestros pecados.” No amamos nosotros primero, Él nos amó. No merecíamos la salvación pero Él nos ha bendecido con vida eterna. ¡La próxima  vez que alguien intente definir el amor compárteles que es el amor de Dios el que ha cambiado e impactado tu vida!