Noticia - Iglesia El Redentor

Una vida de oración.

Diana Vargas
Hna. Diana Vargas
AGOSTO 2020

Este mes quisimos entrevistar a nuestra amada hermana Miriam Rodriguez, esposa del pastor David Rodríguez. Su vida y testimonio nos inspiran y nos enseñan a confiar en las promesas de Dios en todo tiempo. 

Desde 1999 sufre una enfermedad que según la medicina es una degeneración del cerebelo; ha consultado a una gran cantidad de médicos en diferentes países del mundo incluyendo a los mejores neurólogos canadienses. Desde el año 2000 nuestra querida hermana Miriam no camina, ha perdido el balance y se encuentra atada a una silla de ruedas, pero tiene una maravillosa actitud y una confianza inigualable en el Señor Jesucristo.

Nuestro pastor David y la hermana Miriam tienen un matrimonio de 32 años, y 3 maravillosos hijos: David Jr., Marcela y Timmy. Pastor David nos dice que Miriam ha sido y sigue siendo una ayuda y una fuerza espiritual en su ministerio “le doy gracias a Dios por mi amada esposa y por su apoyo a lo largo de los años”.

Deseamos que estas palabras que nos compartió la hermana Miriam sean de ánimo para ustedes y los motive a orar sin cesar, confiando en las promesas del Señor. 

 

¿Tuviste a alguien que te enseñara a orar?

No. Yo empecé a orar sola porque sentía la necesidad de comunicarme con Dios. No solo lo hacía por mí sino también por las necesidades que siempre había a mi alrededor.

¿Qué es lo que más disfrutas de la oración?

Cuando el Señor contesta las cosas por las que yo he orado. Siento paz y respaldo.

¿Qué es lo que más te confronta en el momento de la oración?

Ver las necesidades que otros tienen. Pensar en las personas por las que estoy intercediendo.

¿Qué le podrías aconsejar a alguien que desea empezar a orar pero no sabe cómo? O a una persona que antes lo hacía pero por algún motivo dejó de hacerlo?

Les aconsejo que se acerquen con confianza al Señor. Lo pueden ver como nuestro Padre porque eso es lo que Él es. Nuestro Padre. Acérquense y cuéntenle todo.

¿Qué cosas podemos incluir en nuestras oraciones?

Algunas cosas que podemos incluir son el agradecimiento, el arrepentimiento y perdón de nuestros pecados. También la alabanza y las peticiones que tenemos para nosotros mismos y para otras personas.

¿En qué momento podemos orar? ¿Necesitamos un horario y un lugar específico?

En mi caso yo si tengo un lugar y una hora específica. Pero no pienso que hay una hora estipulada para todos sino el tiempo que cada uno disponga. Mucho mejor si es un tiempo en el que nadie te interrumpe. La oración merece tiempo y dedicación.

¿Cómo es tu vida de oración?

Yo trato de orar siempre a las 3:00 pm todos los días. Me gusta tener alabanzas, lectura bíblica y cerrar con la oración por 20 minutos.

¿Qué podemos hacer cuando el Señor responde con un “NO” a las peticiones que le hacemos?

Debemos aceptar su respuesta.

¿Podríamos insistir sobre peticiones a las que ya nos dijo que NO?

Creo que siempre podemos insistir en algo que queremos pero si El dice que no, aunque le sigamos pidiendo será un no.

¿Hay algún versículo que te anime a perseverar en la Fe y en la vida de oración?

Isaías 41:10 No temas, porque yo estoy contigo; no desmayes, porque yo soy tu Dios que te esfuerzo; siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia.

¿Qué mensaje puedes darle a las personas que nos envían sus peticiones por internet y que están clamando por un milagro?

Les diría que insistan orando al Señor como si hablaran con su padre. Alguna cosa les va a responder el Señor. El siempre está ahí con nosotros y Él tiene planes de bien para sus hijos.

¿Podrías contarnos de una oración en la que el Señor haya respondido como tú deseabas?

Si. Cuando tuve a mi hija me enfermé de depresión postparto y el Señor me rescató y además envió a personas para que me ayudaran en ese momento tan difícil.

¿Existe alguna oración a la que el Señor te haya respondido con un “no” que quisieras compartir con nosotros?

Si. Le he pedido que yo pueda volver a caminar, que pueda volver a oir bien y a escribir bien. Pero el Señor hasta ahora me ha dicho que no y me ha dado nuevas fuerzas para cada día. He aprendido que el tiempo de Él es diferente al tiempo de nosotros. Pienso que la fe debe estar en lo que Él ha prometido porque Él lo va a cumplir. Si no puedo volver a caminar en esta tierra me voy a dar gusto saltando cuando esté con Él en el cielo. Y será incluso mejor porque caminaré en calles de oro. Las promesas del Señor son verdaderas.

¿Algunas palabras adicionales que nos quieras compartir antes de despedirnos?

No pierdan la fe. Dios tiene su propósito y si no nos concede las cosas que deseamos aquí en la tierra es porque las va a cumplir en el cielo. Recuerden que allá no habrán preocupaciones, ni dolor ni enfermedades. Tendremos vida en abundancia. Confiemos en sus promesas.

Apocalipsis 21:4 Él les secará toda lágrima de los ojos, y no habrá más muerte ni tristeza ni llanto ni dolor. Todas esas cosas ya no existirán más.