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Todo tiene su tiempo

Enero 04, 2026 – 2:00PM | Eclesiastés 3:1-8 | Hno. Edmir Nuñez

Descargar Texto: Sermón en PDF

Etiquetas: eclesiastes, edmir nuñez, enero 2026, transcripcion

TRANSCRIPCIÓN

Buenas tardes, iglesia. ¿Cómo están?, ¿Bendecidos? Bueno, déjenme decirles que yo también soy muy bendecido. Como dijo el pastor ya se termina o se aproxima lo que va a ser un ending, el terminar de una temporada, de un tiempo de lo que ha sido mi vida aquí en El Redentor.

Llegué bien pequeño aquí con mi familia, recuerdo que llegamos en el año de 1997, algo así, yo tenía como cuatro ó cinco años cuando pisé por primera vez esta iglesia. Y bueno, he estado aquí desde ese entonces. Estoy muy agradecido con el Señor y sí, tengo unas palabras. Bueno, primeramente agradecido con el Señor por todos estos años maravillosos aquí en la iglesia, esta es la única iglesia que conozco, nunca he estado en otra iglesia. Entonces les doy gracias por servirles y poder ser partícipe de sembrar en el reino. Yo creo que todos los que estamos aquí, todos los que somos cristianos, de alguna u otra forma cuando amamos al Señor nos incomoda no estar aportando para el reino. Entonces, el Señor en lo personal me lo ha permitido de una gran manera de poder aquí estar en la iglesia trabajando y le doy gracias al Señor. El Señor conoce mis debilidades, él conoce donde le fallo, y les digo con todo el corazón que no lo merezco, ¿verdad? Entonces estoy muy agradecido con el Señor por ese privilegio.

También estoy agradecido con el pastor David que lo quiero mucho, en ese tiempo que comencé a trabajar aquí tenía 25 años, ahora tengo 32, en ese entonces él dijo sí para que yo pudiera empezar a trabajar aquí y estoy muy agradecido con él por esa confianza, por los diferentes momentos en mi estadía aquí como trabajador y empleado, el darme oportunidades para crecer, el hecho de poder estar predicando aquí, ustedes saben que para el pastor es algo muy serio y no permite que cualquier persona predique aquí ¿verdad? Entonces, para mí eso me ha ayudado bastante a crecer, por la confianza en diferentes áreas durante este tiempo. Le agradezco mucho, las palabras de sabiduría, el ejemplo que también ha sido para mi vida. Ustedes saben que a nuestro pastor le gusta hacer las cosas con excelencia. Todos los que trabajamos con él conocen eso de nuestro pastor, para mí eso va a ser una cosa, un ejemplo para mí, que me lo voy a llevar a esta nueva etapa de mi vida, de hacer las cosas con transparencia, ¿verdad? Con dignidad. Entonces le agradezco al pastor por este tiempo. 

Y obviamente también a ustedes mis hermanos, el Señor me ha permitido poder servirles por muchos años y gracias también por la paciencia que han tenido conmigo. Yo sé que en mi novatez no hice las cosas posiblemente a lo mejor de mi habilidades, pero yo sé que muchos de ustedes me tuvieron paciencia, gracias porque eso aporta, ¿verdad? y les pido también que la tengan con los empleados que están ahorita, que también puedan brindarles ese mismo apoyo, esa paciencia, para que también puedan crecer y seguir creciendo.

Esta tarde, hermano  quiero compartir con ustedes y el título de este mensaje se llama “Todo tiene su tiempo.” Muchos de ustedes conocen Eclesiastés y en un momento vamos a estar leyendo de ahí y he escogido este tema y este título porque yo siento que es apropiado, no solamente por lo que va a ocurrir apenas en mi vida o lo que voy hacer o lo que estoy pasando ahorita, sino también porque nuestra iglesia está en un momento también de transición pronto, ¿verdad? Está en una temporada donde pronto, si el Señor lo permite, vamos a estar terminando también un capítulo como iglesia, una temporada como iglesia y vamos a comenzar algo nuevo y obviamente por el hecho de que hemos cumplido un año más, ¿verdad? Estamos en el 2026 y por la gracia y misericordia del Señor estamos todos sanos y vivos y hemos entrado a este nuevo año, entonces, agradecido también con el Señor con eso.

Y bueno, mis hermanos, que este mensaje pueda ser de bendición para ustedes, que en cualquier temporada que ustedes se encuentren, ojalá que este mensaje también pueda ser de bendición, que el Señor pueda hablarles en esta temporada en la que se encuentran el día de hoy. Entonces, voy a orar y comenzamos. ¿Está bien? Amén. Okay, oremos.

Bendito Padre, te damos gracias, Padre mío, por tus bondades, tus misericordias que son nuevas con nosotros cada día. Bendito Padre, te damos gracias porque nos has traído aquí el día de hoy, sanos y salvos, Padre. Gracias porque tú nos permites poder ser partícipes de esta hermosa iglesia donde podemos, Padre, y tenemos la libertad de venir a adorar libremente. Gracias porque tú pones también en nuestros corazones venir a tu iglesia a reunirnos sabiendo que pudimos podemos estar en otro lugar, sabiendo que podemos estar haciendo otras cosas. Tú pones ese deseo, ese querer de estar aquí. Te pido, Padre, que en este tiempo puedas usarme, que puedas usarme como un instrumento para ser de bendición a mis hermanos, que puedas abrir nuestro entendimiento, Dios mío, y que puedas hablarnos a nuestro corazón. En el nombre de nuestro Señor Jesucristo oramos. Amén.

Bueno, mis hermanos, antes de comenzar quiero darle un poco de contexto a lo que es el libro de Eclesiastés. No nos vamos a estar quedando ahí completamente. Sí quiero hacer un pequeño énfasis en el capítulo 3, pero más que todo es para aclarar un poquito más la idea de este mensaje. 

Eclesiastés es un libro que muchos de ustedes ya saben de sabiduría y está escrito desde la perspectiva de un maestro o predicador. En el hebreo le dicen Kohelet. Kohelet, así le dicen. Su mensaje central se captura con la palabra hebrea Hevel y a menudo es traducido como vanidad. Y esto lo vemos bastante en el capítulo 1 de Eclesiastés. Pero esta palabra se entiende mejor como vapor o niebla. El autor comunica que la vida sí es real, es valiosa, es preciosa, hermosa, pero también a la misma vez es pasajera, incontrolable e imposible de comprender completamente.

El maestro también explora diferentes temas como la sabiduría, el placer, el trabajo, el éxito y el legado. Y muestra frecuentemente que nada de esto puede darnos control absoluto ni un sentido duradero, por lo mismo que la vida es pasajera. Y bueno, esto también expone lo que son los límites, los límites y los del esfuerzo humano. Pero sin embargo, hermano, no todo es triste. El libro no es cínico ni carece de fe. También nos llama a recibir la vida como un regalo y apreciarla y disfrutar de la vida, porque también de eso se trata. Yo sé que hay personas que tienen la idea de que porque somos cristianos no podemos disfrutar de la vida, ¿verdad? Pero nos podemos gozar, claro que sí, siempre y cuando vivamos con humildad y reverencia entre nuestro Señor, sabiendo que él es soberano. Amén.

Y bueno, esto nos lleva a Eclesiastés capítulo 3, 1 al 8. Y el maestro dirige nuestra atención hacia un poema sobre el tiempo mismo, y presenta 14 pares opuestos dispuestos en siete versos. Y cada uno, hermano, de estos versos, bueno, estos pares representan el ritmo de las experiencias de la vida humana de manera contrastante. Entonces, vamos a ver ahí rápidamente el versículo. Vamos a leer del 1 al 8 y empiezo aquí dice, “Todo tiene su tiempo y todo lo que se quiere debajo del cielo tiene su hora. Tiempo de nacer y tiempo de morir. Tiempo de plantar y tiempo de arrancar lo plantado. Tiempo de matar y tiempo de curar. Tiempo de destruir y tiempo de edificar. Tiempo de llorar y tiempo de reír. Tiempo de endechar y tiempo de bailar. Tiempo de esparcir piedras y tiempo de juntar piedras. Tiempo de abrazar y tiempo de abstenerse de abrazar. Tiempo de buscar y tiempo de perder. Tiempo de guardar y tiempo de desechar. Tiempo de romper y tiempo de coser. Tiempo de callar y tiempo de hablar. Tiempo de amar y tiempo de aborrecer. Y tiempo de guerra y tiempo de paz.

Entonces, todo tiene su tiempo. Ahora, ojo, esto más que todo es descriptivo, hermano, no es una prescripción, ¿okay? No es prescriptivo. No significa que todas estas cosas les va a ocurrir en la vida. Primeramente Dios que no, ¿verdad? Pero más que todo, el predicador, el maestro está dando una lista de lo que posiblemente o que lo normalmente ocurre en la vida humana, ¿verdad? En una trayectoria de la vida humana. Primeramente Dios, que nadie tenga que matar algo o que alguien, ¿verdad? A menos que sea una cucaracha o un mosquito, algo así, pero nada más allá que eso. Pero todas estas cosas, hermano, tiene su tiempo. Y de esto quiero platicar, quiero mencionar unas cositas de lo que ha sido mi tiempo aquí y lo que normalmente ocurre en una temporada, ¿verdad? ¿Qué es lo que pasa en una temporada? Los factores en una temporada.

Y quiero comenzar con el primer punto. Cada temporada o cambio tiene su comienzo. En el versículo 2 dice; “Tiempo de nacer.” Y como repito, todo tiene su comienzo. Muchos de los que estamos en algún momento, llegamos a este país. ¿Cuántos de aquí emigraron? Casi todos, ¿verdad? La mayoría. Yo también. Algunos nacieron aquí, pero la mayoría son migrantes ¿Y ustedes se recuerdan cómo fue? ¿Cómo fue eso, hermano? recuerdan sus primeros pasos aquí en Canadá. Bueno, eso ojalá que los lleven memory lan, ¿verdad? Down memory lan.

Pero, por ejemplo, en un país cuando se comienza una nueva relación, muchos están casados aquí, algunos tienen parejas, hubo un comienzo también para eso, ¿lo recuerdan? en un nuevo trabajo, posiblemente en este año algunos están comenzando un nuevo trabajo. ¿Cuántos recuerdan cuando tomaron sus primeros pasos en la Fé? ¿Dónde estaban en ese entonces? Bueno, hubo un comienzo para eso. 

Por ejemplo, el día de ayer se anunciaron que muchas personas están tomando un ministerio, no sé si es por la primera vez, pero algunos están cambiando y eso es nuevo también, un nuevo ministerio. Y primeramente Dios, para todos nosotros como iglesia vamos a tener la experiencia de tener un nuevo templo, un nuevo hogar y eso va también tener su su primer comienzo. El día de ayer estábamos hablando en la reunión de líderes que no sé cómo vamos a hacer cuando estemos en ese lugar posiblemente todos van a tener que traer sus sillas, ¿verdad? Sus propias sillas de camping porque a saber en qué nos vamos a sentar y van a ser muy interesantes esos comienzos.

Como les había mencionado earlier on, yo llegué aquí en 1997, y nunca me imaginé hermanos que veinte años después iba a estar trabajando en esta iglesia. Y bueno, gracias a Dios me ha traído hasta aquí. Y no solamente eso, hermanos, sino también que nuestro Dios es un Dios de nuevos comienzos. También la palabra dice en Isaías 43, “Y aquí yo hago cosas nuevas.” Lamentaciones, dice, “sus misericordias nuevas son cada mañana.” Segunda de Corintios dice, “Nueva criatura es.” Las cosas viejas pasaron. He aquí todas son hechas nuevas. Salmos dice, “Puso en mi boca un cántico nuevo.”Ezequiel 36 dice, “Os daré corazón nuevo y pondré espíritu nuevo dentro de vosotros.” Génesis 1:1 dice, “En el principio creó Dios los cielos y la tierra.” Y Apocalipsis 21:5 dice, “Y el que estaba sentado en el trono dijo, he aquí, yo hago nuevas todas las cosas.” Nuestro Dios es un Dios de nuevos comienzos, hermanos, él hace todo nuevo y aunque sí hay nuevos comienzos, hermanos, pero también esos comienzos pasan muy rápidos, esos beginnings pasan muy rápidos.

Ah, como les repito, ya pasaron 7 años, recuerdo como empecé a los 25 años, ahora tengo 32 y  ya se terminó este capítulo. Y una de las maneras como yo he visto también pasar el tiempo es a través de nuestros jóvenes. Muchos de nuestros jóvenes en el ministerio de jóvenes, yo recuerdo que la mayoría de ellos, los que están allí arriba, yo estuve como sus líderes y es amazing ver ahora dónde Dios los ha puesto. Ahora ya ellos están como líderes también en los ministerios.

Alguien que yo recuerdo muy bien también y ver cómo el tiempo obró en esta persona es Dieguito Gómez. Yo creo que ahorita está en Guatemala, pero yo recuerdo, hermanos, que cuando llegó la pandemia, aquí me llegaba Dieguito (describiendo altura), la iglesia abrió nuevamente después de la pandemia y yo me llevé el shock de verlo acá (lo describe más alto). No sé si alguno se recuerda. Jordi también fue uno de esos. Pero el tiempo pasa rápido, hermanos. también nuestros queridos hermanos que ya están en la presencia del Señor, que mucho conocimos, ellos también ya el tiempo también los alcanzó.

Y una de las preguntas, hermanos, que quiero hacerles el día de hoy, porque yo sé que los comienzos a veces son muy difíciles, ¿verdad? También el cierre de un capítulo también es, yo sé que es difícil a veces tomar la decisión de moverse a un capítulo nuevo, cerrar un capítulo y entrar a uno nuevo. Y la pregunta que quiero hacerles el día de hoy, ¿Será posible que Dios te esté pidiendo que cierres un capítulo de tu vida para entrar a uno nuevo? Y la otra pregunta también que quiero hacer con esto es, ¿Qué está impidiendo eso? ¿Hay algo que te está impidiendo comenzar un nuevo capítulo en este año, en este día? Posiblemente es un trabajo, un negocio, a lo mejor es bastante bastante trabajo y has ignorado la voz de Dios por el trabajo, posiblemente una relación que tengas que dejar, que te hayan impedido poder crecer como persona, crecer en tu relación con el Señor, una adicción, posiblemente una adicción que a lo mejor el Señor te ha estado diciendo, “Busca ayuda, necesitas ayuda y no te permite moverte, no permite avanzar.” 

Una que yo creo que también es algo que impide muchas veces, yo creo que muchos lo sentimos, es el miedo, ¿verdad? el miedo a lo desconocido. Y yo quiero ser sincero con ustedes, que yo también lo he sentido con esta decisión que he tomado, el miedo se ha acercado bastante, ¿verdad? Y con el miedo a veces trae dudas también. Es correcto lo que estoy haciendo, vale la pena todo esto, me voy para allá y si me enfermo, ¿quién me va a cuidar? ¿Quién me va a poner vaporuck? ¿Verdad? ¿Quién me va a dar mi jarabe, mi caldito, mi sopita? Bueno, esas cosas son las que vienen a la mente, ¿verdad? Voy a un lugar que no conozco, una cultura muy diferente, voy a dejar muchas cosas atrás y sí, si hay temor, hay miedo, ¿verdad?

Y pero yo sé que esto no es nuevo, hermanos. Repito, yo sé que muchos de ustedes llegaron a este país por primera vez y yo de alguna forma yo voy bendecido porque como dijo el pastor, yo tengo ese respaldo de parte de la iglesia y yo lo creo. Yo creo que tengo un respaldo de parte de ustedes a través de la oración y muchos hermanos también aquí me han brindado también sus familias allá en Guatemala que ni me conocen y han dicho, “Mira, si algo pasa ahí tenemos una familia, mi familia está allá.” Entonces, de alguna forma estoy muy bendecido, gracias a Dios. 

Pero a lo mejor para ustedes al principio no fue así, ¿verdad? Nuevo idioma, sin familia aquí. Pero aún con eso y aún yo sabiendo lo que tengo, por gracia de Dios, el miedo existe, ¿verdad? Humanamente el miedo está ahí. Y esto me lleva a pensar mucho también en Abraham cuando el Señor lo llamó, ¿verdad? Le dijo, “Vete de tu tierra y de tu parentela, de la casa de tu padre y vete a la tierra que te mostraré.” Y me imagino que él también sintió todas estas cosas, ¿verdad? y él no tiene y él no tiene la dicha de decir que él tuvo Google Maps, ¿verdad? Tuvo una mapa o algo, tuvo un Uber que pudieran llevarlo a un lugar, ¿no? Él para él a lo mejor fue un poco más difícil, pero la pero el miedo no debe de ser una excusa, hermano, para moverse, ¿verdad? para cambiar o la inseguridad o el materialismo o posiblemente algo; o posiblemente la falta de perdonar hermanos, yo sé que también eso es algo muy difícil, una amargura a veces que uno siente en el corazón porque no ha podido no ha sabido perdonar y tampoco no les permite avanzar.

Aquí hay una cita. Israel prefirió la esclavitud conocida en Egipto al riesgo de un nuevo comienzo. Repito, Israel prefirió la esclavitud conocida en Egipto al riesgo de un nuevo comienzo. Y como ustedes saben, el pueblo de Israel estuvo en el desierto 40 años y fue necio. El pueblo de Israel fue necio, como muchos de nosotros. Yo también pongo en esa lista. Ah, y estuvieron ahí por un tiempo porque no quisieron obedecer. Y yo creo que hay muchas personas posiblemente en este día que están en un ciclo o han estado en un ciclo por muchos años por la misma razón que no han podido arreglar o solucionar una parte de su vida que los mantiene ahí en esclavitud. 

Billy Graham dijo, “A veces el mayor enemigo de tu próxima temporada es la actual.” Y espero, hermano, que podamos reflexionar un poco en esto, verdaderamente orar y pedirle al Señor que nos ayude a derribar esas barreras que nos impide movernos al próximo capítulo de nuestras vidas. Entonces, la primera, comienzos, nuevos comienzos. En segundo lugar, los cambios o las temporadas requieren intencionalidad. Digan esa palabra, intencionalidad. 

Los cambios y las nuevas temporadas, hermano, requieren acciones y decisiones intencionales. Algunos desean el cambio, pero no están dispuestos a moverse. El cambio no llega mientras te quedas quieto en tu sofá viendo Netflix, panza arriba con unos chips. Okay. No llega ahí. Debe de haber acción.

Si me pueden acompañar a Proverbios 66: 8 porque está corriendo el tiempo y voy a leer aquí rápidamente. Dice, “Tú, Olgasan, perezoso, Olgasan, aprende una lección de las hormigas, aprende de lo que hacen y hazte sabio.” Dice, “A pesar de que no tienen príncipe, ni gobernador ni líder que las haga trabajar, se esfuerzan todo el verano juntando alimento para el invierno.”

Entonces, quiero dar unos puntos aquí, hermanos. Primeramente a través del ejemplo de estas hormigas. Ah, al finalizar este versículo dice, “Se esfuerzan todo el verano juntando alimento para el invierno.” Y esto nos habla de que las hormigas están conscientes de la temporada en la que ellos se van a encontrar o se encuentran. La importancia de saber y estar conscientes, hermano, en qué temporada nosotros nos encontramos. Pregunta, ¿ustedes saben en qué temporada se encuentran el día de hoy? 

En este nuevo comienzo de 2026, usted sabe dónde se encuentran. En Vancouver tenemos, bueno, podemos decir la dicha, la bendición de que aquí podemos encontrar todas las temporadas, ¿verdad? todas las estaciones, tenemos spring, tenemos el verano, el otoño, el invierno. Yo no sé para ustedes, pero para mí, a mí me gustaría que se quedara en una estación, preferible el verano porque tengo mucho frío, ¿verdad? A mí me da mucho frío, pero tristemente no, ¿verdad? Entonces, ¿qué pasa? Tenemos que prepararnos para la temporada que viene, ¿verdad? No podemos ahorita salirnos en un bikini porque llegamos a la casa con una pulmonía o algo, ¿verdad? Hay que estar preparados.

Entonces, ¿en qué tiempo o más mejor dicho en qué temporada se encuentra, hermano? Tiempo de cambio. Es una temporada de cambio que le está pidiendo el Señor el día de hoy. O tiempo de bajarle un poco la velocidad a la vida, ¿verdad? slow down a bit o tiempo de detenerse, descansar. Posiblemente el Señor le está diciendo, “Ey, dale un un stop, ¿verdad? Para, descansa un poco. Un tiempo de aprendizaje. Hay muchas cosas que puedo decir, ¿verdad? ¿En qué tiempo se encuentra usted el día de hoy, hermano?” 

Y obviamente, hermanos, es fácil navegar las temporadas cuando uno está consciente y de esa manera poder prepararse mejor, ¿verdad? Qué lindo sería poder decir, como decía nuestro Señor Jesucristo, ¿verdad? Aún no ha venido mi hora, dice, “Mi tiempo aún no ha llegado,” decía o ya ha llegado la hora, ¿verdad? Él temía por su omnisciencia, ¿verdad? Él sabía los tiempos, ¿verdad? Él sabía las temporadas a la cual se él se iban a enfrentar. 

Y nosotros obviamente no podemos tener, no tenemos esa dicha, ¿verdad? No podemos decir que sabemos exactamente qué va a pasar. En algunas ocasiones podemos saber, pero no siempre es así, hermano. No siempre vamos a poder estar preparados. Hay cosas que son inesperadas en la vida. Hay cosas que van a pasar, por ejemplo, la pérdida de un ser querido. Yo creo que no hay nada en este mundo que pueda prepararte para eso, ¿verdad? De una enfermedad repentina, ¿quién te puede preparar? Lo mejor que podemos hacer es más o menos prepararnos espiritualmente para cuando vengan estas cosas no nos vaya knock down, ¿verdad? No sé cómo se dice en español eso. Derribar.

Entonces, ¿en cómo lo podemos hacer? A través de la oración. Y estas son cosas que ustedes ya saben, hermanos. Yo nada más se lo estoy repitiendo, pero la oración, la palabra de Dios y el ayunar, cosas que nuestro Señor Jesucristo hizo, ¿verdad? 

Ah, voy a avanzar rápidamente. Y en tercer lugar, no está en segundo lugar. Sí. Y esto lo vemos en en el el en medio del este pasaje de Proverbios y aquí dice, “A pesar de que no tienen príncipe ni gobernador ni líder que las haga trabajar, se esfuerzan todo el verano.” Y esto es lo que nos dice, esta enseñanza que nos dan las hormigas es que ellas son intencionales. Ellos toman la iniciativa y claro, obviamente en nuestra vida tenemos que ser así, tenemos que ser intencionales para ciertas cosas, ¿verdad? Cada temporada que se viene hay que prepararnos y ser intencionales.

Pero también quiero relacionar esto con el ministerio, porque no se trata solo de saber en qué temporada te encuentras, sino también de tomar las decisiones o los pasos necesarios para la preparación de esta temporada. ¿Okay? Bien. 

En el ministerio, hermano, este tipo de personas son maravillosas y altamente valiosas. Personas que resuelven las cosas sin que les tengas que decir algo, ¿verdad? Ellos ven algo que se tiene que mover, nadie tiene que decirle nada, lo hacen. Hay algo que se tiene que solucionar. Ah, y ellos van y lo hacen. Personas maravillosas. Estas personas que toman la iniciativa, que son intencionales, también son personas muy creativas. Ellos buscan cómo mejorar las cosas, traen nuevas ideas, no se desaniman fácilmente, ¿verdad? Okay, no, esto no funcionó, vamos a ver cómo lo mejoramos, qué otra cosa podemos hacer.

Y algo aquí que he puesto en estrellitas, que yo siento que es muy importante de personas que son intencionales es que son muy consideradas. Y yo he subrayado esto porque yo creo que personas que son consideradas intencionales son personas que ayudan a contestar el llamado de amar a tu prójimo como a ti mismo. 

Y esto va más allá de ser educados, ¿verdad? Solamente “Hi”, ves a  una persona y solamente le dices “Hi” va más allá de eso. La esencia de ser considerado es cambiar tu enfoque de ¿qué quiero? a ¿Qué necesita la persona?, ¿verdad? Filipenses 2: 3 a 4 dice, “No hagan nada por perdón por rivalidad o por orgullo, sino con humildad. Y que cada uno considere a los demás mejores que él mismo. Ninguno busque únicamente su propio bien, sino también el bien de los demás.” Romanos 12: 10 dice, “Amaos los unos a los otros con amor fraternal en cuanto a honra.” 1 Corintios,10: 24 dice, “Ninguno busque su propio bien, propio bien, sino el del otro.” Entonces, estas personas intencionales son también considerables.

¿Y qué produce esto, hermanos? Bueno, primeramente bendición y la misericordia divina de parte de Dios. La Biblia establece un eco espiritual. Lo que das a otros en consideración, Dios te lo devuelve en gracia. Ah, Mateo 5:7 dice, “Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia. Cuando eres considerado con los con las faltas de los demás, Dios tiene presente las tuyas también.” Salmos 41: 1 dice, “Bienaventurado el que piensa en el pobre, en el día malo lo librará Jehová.” Entonces, esa es una consecuencia, un beneficio de una persona que es intencional, considerada.

Segundo, paz y unidad. La consideración es el aceite que permite que la comunidad funcione sin fricción. Santiago 3: 17 al 18 dice, “Sin embargo, la sabiduría que proviene del cielo es ante todo pura y también ama la paz. Siempre es amable y dispuesta a ceder ante los demás. Está llena de compasión y del fruto de buenas acciones. No muestra favoritismo y siempre es sincera. Y los que procuran la paz sembrarán semillas de paz y recogerán una cosecha de justicia. Y quién no quiere eso, hermanos. ¿Quién no quiere eso?

En tercero, una persona intencional refleja el carácter de Dios. El resultado final es que las personas ven un avance de Jesús a través de sus acciones. 

Mateo 5: 16. Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos. Juan 13: 35. En esto conocerán todos que sois mis discípulos si tuviereis amor los unos con los otros.

En cuarto lugar, hermanos, ganas, favor e influencia. Una persona considerada a menudo la Biblia lo describe como una persona llena de gracia o favor, naturalmente gana el respeto de los demás, incluyendo a las autoridades. Proverbios 22: 11 dice, “El que ama la pureza del corazón y habla con gracia, tendrá al rey como amigo.” Proverbios 3: 3 a 4 dice, “Nunca permitas que la lealtad ni la bondad te abandonen. Átalas alrededor de tu cuello como un recordatorio, escríbelas en lo profundo de tu corazón. Entonces, dice, tendrás tanto el favor de Dios como el de la gente y lograrás una buena reputación.

Y hermanos, eso es rico el poder tener la gracia de las personas a quien has servido, de tu jefe. Es algo que es una gran bendición y es algo que con mucha humildad le doy gracias a Dios que me ha permitido también tener en estos últimos días yo creo que el Señor me ha bendecido de una gran manera.

Una de las cosas que yo recuerdo que el pastor menciona normalmente cuando hay un funeral es el hecho de que es lindo cuando alguien le puede decir a una persona lo que siente en el corazón mientras está vivo. El pastor siempre menciona eso.

Y bueno, en este tiempo de transición, yo creo que el Señor me ha permitido escuchar esas palabras y yo le agradezco mucho al Señor porque y no lo digo de alguna manera de enaltecimiento o nada así, sino que el Señor está confirmando ciertas cosas en mi vida. Yo creo que cada persona como servidor hay ciertas palabras que, bueno, hay unas palabras precisas que yo creo, perdón, que todos nosotros como servidores queremos escuchar, ¿verdad? Que es bien y buen siervo y fiel, ¿verdad? Bien, buen siervo y fiel. Y para mí en este tiempo de estos últimos días, yo creo que el Señor me ha dado lo que ha sido una prueba de esas palabras, ¿verdad? a través de muchos de ustedes que me han brindado palabras de ánimo, que han compartido su perspectiva sobre mi persona y para mí es una motivación y un respaldo del Señor y yo lo tomo de la manera que me está diciendo, estás en el camino correcto, que estás en las cosas que yo te he pedido y en resultado de eso te has ganado lo que ha sido la gracia con tus hermanos, con tus jefes y para mí, hermanos, no hay precio para eso, no hay algo que se compara con eso y le agradezco al Señor por esa oportunidad. Y obviamente ah en tercero, al poder ser una persona que esté consciente de las temporadas en que se encuentra y que sea iniciativa, eso produce sabiduría y es lo que aprendemos de las hormigas, de las hormiguitas. 

Y en fin, hermanos, cada temporada tiene su fin. Y yo tomé el versículo que dice, “Todo tiene su tiempo, tiempo de nacer y tiempo de morir, No quiero ser un poco oscuro al decir eso, ¿verdad? Pero más que todo para mí lo que representa es sí, literalmente, ¿verdad? Vamos a tener un tiempo donde todos vamos a morir, pero figuradamente también habla sobre el fin de una temporada. Ah, y qué rico, hermano, es poder terminar un capítulo bien, terminar una transición en nuestras vidas con felicidad, con agradecimiento. Y yo estoy muy agradecido con el Señor que me ha permitido llegar a un punto de transición y llegar bien.

Esto me hace mucho eco, aunque no me estoy muriendo, ¿verdad? Aunque no estoy falleciendo, pero me lleva mucho a pensar en los patriarcas cuando la palabra dice, por ejemplo, hablando de Abraham, dice, “Y exhaló el espíritu y murió Abraham en buena vejez, anciano y lleno de años, y fue unido a su pueblo. Él llegó al final de su vida en buena vejez. Esto nos da a entender que su vida, en mi perspectiva, la caminó con el Señor, terminó sus vidas sirviendo al Señor y fue buena.

En Eclesiastés 3: 11, ya para terminar, dice, “Todo lo hizo hermoso en su tiempo.” Y esto es algo que yo he experimentado también ya que se concluye esta temporada de mi vida y he sentido el reality de este versículo, que para todos los que nos llamamos cristianos, todo lo que el Señor hace en nuestras vidas es hermoso en su tiempo, posiblemente no la vayamos a entender mientras estamos pasando ciertas cosas, pero también como dice Romanos, todo nos sale para nuestro bien, ¿verdad? Para nuestro bienestar. 

Y dice también el versículo 3: 11, “Todo lo hizo hermoso en su tiempo y ha puesto también eternidad en el corazón de ellos, sin que alcance el hombre a entender la obra que ha hecho Dios desde el principio hasta el fin.” Y algo que también me lleva a preguntarme a mí mismo sobre este pasaje, hermanos, es sobre el hecho de la eternidad. 

Y Eclesiastés 3: 9 hace otra pregunta también y dice, “¿Qué es lo que en verdad gana la gente a cambio de tanto trabajo?” Y esa es la nueva traducción viviente. En Dios habla hoy, el mismo versículo, dice, “¿Qué provecho saca el hombre de tanto trabajar?” Y repitiendo, leyendo este versículo, me ha hecho pensar mucho en lo que yo estoy haciendo actualmente para prepararme a lo que un día para todos los que somos cristianos va a ser un nuevo comienzo, pero con nuestro Dios, con nuestro Señor ¿Qué estamos haciendo nosotros, hermanos, para tener un impacto eterno? Porque ojalá, hermanos, que al paso que ustedes van caminando esta vida, que no solamente estén sembrando para esta tierra, que no es mal, ¿verdad? Obviamente tenemos que trabajar, tenemos que producir aquí de algo, tenemos que sostenernos, pero que no se les olvide también, hermano, sembrar para lo eterno, que lo que usted está haciendo el día de hoy tenga un efecto eterno al final del día, ¿verdad? que ojalá también en sus deseos a lo mejor construir una casa, pero también a la misma vez llevar a alguien a los pies de Cristo, que tenga un impacto eterno.

Y claro, hermano, solamente esto se puede cuando uno está en relación con Dios y no es para desmotivar a nadie, pero todo lo que nosotros hacemos en esta tierra no tiene sentido si no tenemos una relación con Dios, ¿verdad? Todo lo que nosotros vamos a querer cosechar o sembrar no va a tener un efecto eterno. Y ojalá que ese sea un deseo de cada uno de nosotros, ¿verdad?, de hacer un impacto o dar un impacto eterno.

Y termino, hermanos, con Apocalipsis 21: 1-5, repitiendo que un día nosotros vamos a tener un comienzo nuevo, y no va a ser aquí. Vamos a comenzar una temporada nueva con nuestro Señor. Y dice, “Vi un cielo nuevo y una tierra nueva, porque el primer cielo y la primera tierra pasaron, y el mar ya no existía más. Y yo, Juan, vi la santa ciudad, la nueva Jerusalén, descender del cielo de Dios, dispuesta como una esposa ataviada para su marido. Y oí una gran voz del cielo que decía, “He aquí el tabernáculo de Dios con los hombres y él morará con ellos y ellos serán su pueblo, y Dios mismo estará con ellos como su Dios. Enjugará Dios todas las lágrimas de los ojos de ellos, y ya no habrá muerte, ni habrá más llanto, ni clamor, ni dolor, porque las primeras cosas pasaron y el que estaba sentado en el trono dijo, “He aquí, yo hago nuevas todas las cosas.” Y me dijo, “Escribe, porque estas palabras son fieles y verdaderas.” Y ojalá que todos podamos estar ahí en este nuevo comienzo, hermanos. Que Dios los bendiga. Vamos a orar.

Bendito Padre, venimos delante de ti agradecidos, Dios mío, por tus bondades, por lo lo tan bueno que tú eres, Padre mío, en este nuevo año que estamos comenzando todos, Padre, yo sé que tú nos hablas y nos hablas al corazón y posiblemente hay muchas cosas en nuestras vidas que necesitan un nuevo comienzo, posiblemente nuestro carácter, nuestras relaciones, nuestros trabajos. A lo mejor nuestra vida espiritual necesita una nueva carga o recargarse, Padre mío, te damos gracias, Padre, por los nuevos comienzos, por los cierres de una temporada, más, Padre, cuando tú nos dejas saber porque nos hablas y nos dices que hay tiempo de cambiar ciertas cosas y muestra que tú estás ahí presente y pedimos Padre, que tú nos guíes en estas nuevas temporadas que vamos a comenzar, que tu voz, Padre, nos esté guiando a cada paso, que tú puedas brindarnos sabiduría, Padre, para poder estar conscientes y tener ese discernimiento de saber dónde estamos, Padre, dónde nos encontramos el día de hoy y así poder prepararnos de manera de tal manera, Padre, que pueda traerte honra y gloria.

Padre. Si hay algo que posiblemente no queremos hacer, ya sea por temor o cualquier cosa, te pido que nos des las fuerzas, Padre, darnos el coraje, darnos la valentía que necesitamos para tomar esos pasos que hasta ahorita posiblemente no hemos podido tomar. En esta tarde, Padre, también quiero darte gracias por el tiempo que tú me has permitido de ser parte de esta congregación, por las memorias, Padre, por todos los recuerdos, las amistades, las relaciones, todo lo que me has permitido poder disfrutar de este tiempo aquí, porque me los llevo en el corazón. Te doy gracias, Padre mío, por un gran privilegio que me has dado, sabiendo que no soy merecedor de ella.

Y te pido, Padre, por las personas que están pensando, Padre, de tomar el paso de seguirte y vivir para ti. Personas que se preguntan, ¿vale? Pues puedo perder muchas cosas. Es mucho sacrificio que ellos puedan saber, Padre, que pueda ser yo testimonio de que sí vale la pena, es la mejor decisión que uno pueda tomar, vivir para ti. Gracias nuevamente. Y también en este tiempo quiero brindarles también la oportunidad a los que no tienen a Cristo en su corazón, que a lo mejor están el día de hoy y no tienen una relación con Dios, pero quieren y a través de una oración puede decirle al Señor, “Señor, yo en este día vengo delante de ti un pecador reconociendo que soy un pecador que te he fallado y en este día quiero invitarte en mi vida. Abro mi corazón a ti. Te pido perdón por mis faltas, reconociendo que nuestro Señor Jesucristo murió en mi lugar y en este día te acepto como mi Señor y Salvador.”

Y bueno, si ha tomado esta decisión, les animamos a que se puedan seguir congregando o si nos están viendo por las redes sociales, que puedan encontrar una iglesia donde se puedan congregar y puedan seguir creciendo en la palabra de Dios. Gracias, Padre, por este día. Te pido que puedas bendecir este día cuando regresemos nuevamente más tarde. Y en el nombre de nuestro Señor Jesucristo oramos. Amén.

Están despedidos, hermanos. Que Dios los bendiga. 

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Todo tiene su tiempo


Enero 04, 2026 – 2:00PM | Eclesiastés 3:1-8 | Hno. Edmir Nuñez

Etiquetas: eclesiastes, edmir nuñez, enero 2026, transcripcion


Descargar Texto: Sermón en PDF

TRANSCRIPCIÓN

Buenas tardes, iglesia. ¿Cómo están?, ¿Bendecidos? Bueno, déjenme decirles que yo también soy muy bendecido. Como dijo el pastor ya se termina o se aproxima lo que va a ser un ending, el terminar de una temporada, de un tiempo de lo que ha sido mi vida aquí en El Redentor.

Llegué bien pequeño aquí con mi familia, recuerdo que llegamos en el año de 1997, algo así, yo tenía como cuatro ó cinco años cuando pisé por primera vez esta iglesia. Y bueno, he estado aquí desde ese entonces. Estoy muy agradecido con el Señor y sí, tengo unas palabras. Bueno, primeramente agradecido con el Señor por todos estos años maravillosos aquí en la iglesia, esta es la única iglesia que conozco, nunca he estado en otra iglesia. Entonces les doy gracias por servirles y poder ser partícipe de sembrar en el reino. Yo creo que todos los que estamos aquí, todos los que somos cristianos, de alguna u otra forma cuando amamos al Señor nos incomoda no estar aportando para el reino. Entonces, el Señor en lo personal me lo ha permitido de una gran manera de poder aquí estar en la iglesia trabajando y le doy gracias al Señor. El Señor conoce mis debilidades, él conoce donde le fallo, y les digo con todo el corazón que no lo merezco, ¿verdad? Entonces estoy muy agradecido con el Señor por ese privilegio.

También estoy agradecido con el pastor David que lo quiero mucho, en ese tiempo que comencé a trabajar aquí tenía 25 años, ahora tengo 32, en ese entonces él dijo sí para que yo pudiera empezar a trabajar aquí y estoy muy agradecido con él por esa confianza, por los diferentes momentos en mi estadía aquí como trabajador y empleado, el darme oportunidades para crecer, el hecho de poder estar predicando aquí, ustedes saben que para el pastor es algo muy serio y no permite que cualquier persona predique aquí ¿verdad? Entonces, para mí eso me ha ayudado bastante a crecer, por la confianza en diferentes áreas durante este tiempo. Le agradezco mucho, las palabras de sabiduría, el ejemplo que también ha sido para mi vida. Ustedes saben que a nuestro pastor le gusta hacer las cosas con excelencia. Todos los que trabajamos con él conocen eso de nuestro pastor, para mí eso va a ser una cosa, un ejemplo para mí, que me lo voy a llevar a esta nueva etapa de mi vida, de hacer las cosas con transparencia, ¿verdad? Con dignidad. Entonces le agradezco al pastor por este tiempo. 

Y obviamente también a ustedes mis hermanos, el Señor me ha permitido poder servirles por muchos años y gracias también por la paciencia que han tenido conmigo. Yo sé que en mi novatez no hice las cosas posiblemente a lo mejor de mi habilidades, pero yo sé que muchos de ustedes me tuvieron paciencia, gracias porque eso aporta, ¿verdad? y les pido también que la tengan con los empleados que están ahorita, que también puedan brindarles ese mismo apoyo, esa paciencia, para que también puedan crecer y seguir creciendo.

Esta tarde, hermano  quiero compartir con ustedes y el título de este mensaje se llama “Todo tiene su tiempo.” Muchos de ustedes conocen Eclesiastés y en un momento vamos a estar leyendo de ahí y he escogido este tema y este título porque yo siento que es apropiado, no solamente por lo que va a ocurrir apenas en mi vida o lo que voy hacer o lo que estoy pasando ahorita, sino también porque nuestra iglesia está en un momento también de transición pronto, ¿verdad? Está en una temporada donde pronto, si el Señor lo permite, vamos a estar terminando también un capítulo como iglesia, una temporada como iglesia y vamos a comenzar algo nuevo y obviamente por el hecho de que hemos cumplido un año más, ¿verdad? Estamos en el 2026 y por la gracia y misericordia del Señor estamos todos sanos y vivos y hemos entrado a este nuevo año, entonces, agradecido también con el Señor con eso.

Y bueno, mis hermanos, que este mensaje pueda ser de bendición para ustedes, que en cualquier temporada que ustedes se encuentren, ojalá que este mensaje también pueda ser de bendición, que el Señor pueda hablarles en esta temporada en la que se encuentran el día de hoy. Entonces, voy a orar y comenzamos. ¿Está bien? Amén. Okay, oremos.

Bendito Padre, te damos gracias, Padre mío, por tus bondades, tus misericordias que son nuevas con nosotros cada día. Bendito Padre, te damos gracias porque nos has traído aquí el día de hoy, sanos y salvos, Padre. Gracias porque tú nos permites poder ser partícipes de esta hermosa iglesia donde podemos, Padre, y tenemos la libertad de venir a adorar libremente. Gracias porque tú pones también en nuestros corazones venir a tu iglesia a reunirnos sabiendo que pudimos podemos estar en otro lugar, sabiendo que podemos estar haciendo otras cosas. Tú pones ese deseo, ese querer de estar aquí. Te pido, Padre, que en este tiempo puedas usarme, que puedas usarme como un instrumento para ser de bendición a mis hermanos, que puedas abrir nuestro entendimiento, Dios mío, y que puedas hablarnos a nuestro corazón. En el nombre de nuestro Señor Jesucristo oramos. Amén.

Bueno, mis hermanos, antes de comenzar quiero darle un poco de contexto a lo que es el libro de Eclesiastés. No nos vamos a estar quedando ahí completamente. Sí quiero hacer un pequeño énfasis en el capítulo 3, pero más que todo es para aclarar un poquito más la idea de este mensaje. 

Eclesiastés es un libro que muchos de ustedes ya saben de sabiduría y está escrito desde la perspectiva de un maestro o predicador. En el hebreo le dicen Kohelet. Kohelet, así le dicen. Su mensaje central se captura con la palabra hebrea Hevel y a menudo es traducido como vanidad. Y esto lo vemos bastante en el capítulo 1 de Eclesiastés. Pero esta palabra se entiende mejor como vapor o niebla. El autor comunica que la vida sí es real, es valiosa, es preciosa, hermosa, pero también a la misma vez es pasajera, incontrolable e imposible de comprender completamente.

El maestro también explora diferentes temas como la sabiduría, el placer, el trabajo, el éxito y el legado. Y muestra frecuentemente que nada de esto puede darnos control absoluto ni un sentido duradero, por lo mismo que la vida es pasajera. Y bueno, esto también expone lo que son los límites, los límites y los del esfuerzo humano. Pero sin embargo, hermano, no todo es triste. El libro no es cínico ni carece de fe. También nos llama a recibir la vida como un regalo y apreciarla y disfrutar de la vida, porque también de eso se trata. Yo sé que hay personas que tienen la idea de que porque somos cristianos no podemos disfrutar de la vida, ¿verdad? Pero nos podemos gozar, claro que sí, siempre y cuando vivamos con humildad y reverencia entre nuestro Señor, sabiendo que él es soberano. Amén.

Y bueno, esto nos lleva a Eclesiastés capítulo 3, 1 al 8. Y el maestro dirige nuestra atención hacia un poema sobre el tiempo mismo, y presenta 14 pares opuestos dispuestos en siete versos. Y cada uno, hermano, de estos versos, bueno, estos pares representan el ritmo de las experiencias de la vida humana de manera contrastante. Entonces, vamos a ver ahí rápidamente el versículo. Vamos a leer del 1 al 8 y empiezo aquí dice, “Todo tiene su tiempo y todo lo que se quiere debajo del cielo tiene su hora. Tiempo de nacer y tiempo de morir. Tiempo de plantar y tiempo de arrancar lo plantado. Tiempo de matar y tiempo de curar. Tiempo de destruir y tiempo de edificar. Tiempo de llorar y tiempo de reír. Tiempo de endechar y tiempo de bailar. Tiempo de esparcir piedras y tiempo de juntar piedras. Tiempo de abrazar y tiempo de abstenerse de abrazar. Tiempo de buscar y tiempo de perder. Tiempo de guardar y tiempo de desechar. Tiempo de romper y tiempo de coser. Tiempo de callar y tiempo de hablar. Tiempo de amar y tiempo de aborrecer. Y tiempo de guerra y tiempo de paz.

Entonces, todo tiene su tiempo. Ahora, ojo, esto más que todo es descriptivo, hermano, no es una prescripción, ¿okay? No es prescriptivo. No significa que todas estas cosas les va a ocurrir en la vida. Primeramente Dios que no, ¿verdad? Pero más que todo, el predicador, el maestro está dando una lista de lo que posiblemente o que lo normalmente ocurre en la vida humana, ¿verdad? En una trayectoria de la vida humana. Primeramente Dios, que nadie tenga que matar algo o que alguien, ¿verdad? A menos que sea una cucaracha o un mosquito, algo así, pero nada más allá que eso. Pero todas estas cosas, hermano, tiene su tiempo. Y de esto quiero platicar, quiero mencionar unas cositas de lo que ha sido mi tiempo aquí y lo que normalmente ocurre en una temporada, ¿verdad? ¿Qué es lo que pasa en una temporada? Los factores en una temporada.

Y quiero comenzar con el primer punto. Cada temporada o cambio tiene su comienzo. En el versículo 2 dice; “Tiempo de nacer.” Y como repito, todo tiene su comienzo. Muchos de los que estamos en algún momento, llegamos a este país. ¿Cuántos de aquí emigraron? Casi todos, ¿verdad? La mayoría. Yo también. Algunos nacieron aquí, pero la mayoría son migrantes ¿Y ustedes se recuerdan cómo fue? ¿Cómo fue eso, hermano? recuerdan sus primeros pasos aquí en Canadá. Bueno, eso ojalá que los lleven memory lan, ¿verdad? Down memory lan.

Pero, por ejemplo, en un país cuando se comienza una nueva relación, muchos están casados aquí, algunos tienen parejas, hubo un comienzo también para eso, ¿lo recuerdan? en un nuevo trabajo, posiblemente en este año algunos están comenzando un nuevo trabajo. ¿Cuántos recuerdan cuando tomaron sus primeros pasos en la Fé? ¿Dónde estaban en ese entonces? Bueno, hubo un comienzo para eso. 

Por ejemplo, el día de ayer se anunciaron que muchas personas están tomando un ministerio, no sé si es por la primera vez, pero algunos están cambiando y eso es nuevo también, un nuevo ministerio. Y primeramente Dios, para todos nosotros como iglesia vamos a tener la experiencia de tener un nuevo templo, un nuevo hogar y eso va también tener su su primer comienzo. El día de ayer estábamos hablando en la reunión de líderes que no sé cómo vamos a hacer cuando estemos en ese lugar posiblemente todos van a tener que traer sus sillas, ¿verdad? Sus propias sillas de camping porque a saber en qué nos vamos a sentar y van a ser muy interesantes esos comienzos.

Como les había mencionado earlier on, yo llegué aquí en 1997, y nunca me imaginé hermanos que veinte años después iba a estar trabajando en esta iglesia. Y bueno, gracias a Dios me ha traído hasta aquí. Y no solamente eso, hermanos, sino también que nuestro Dios es un Dios de nuevos comienzos. También la palabra dice en Isaías 43, “Y aquí yo hago cosas nuevas.” Lamentaciones, dice, “sus misericordias nuevas son cada mañana.” Segunda de Corintios dice, “Nueva criatura es.” Las cosas viejas pasaron. He aquí todas son hechas nuevas. Salmos dice, “Puso en mi boca un cántico nuevo.”Ezequiel 36 dice, “Os daré corazón nuevo y pondré espíritu nuevo dentro de vosotros.” Génesis 1:1 dice, “En el principio creó Dios los cielos y la tierra.” Y Apocalipsis 21:5 dice, “Y el que estaba sentado en el trono dijo, he aquí, yo hago nuevas todas las cosas.” Nuestro Dios es un Dios de nuevos comienzos, hermanos, él hace todo nuevo y aunque sí hay nuevos comienzos, hermanos, pero también esos comienzos pasan muy rápidos, esos beginnings pasan muy rápidos.

Ah, como les repito, ya pasaron 7 años, recuerdo como empecé a los 25 años, ahora tengo 32 y  ya se terminó este capítulo. Y una de las maneras como yo he visto también pasar el tiempo es a través de nuestros jóvenes. Muchos de nuestros jóvenes en el ministerio de jóvenes, yo recuerdo que la mayoría de ellos, los que están allí arriba, yo estuve como sus líderes y es amazing ver ahora dónde Dios los ha puesto. Ahora ya ellos están como líderes también en los ministerios.

Alguien que yo recuerdo muy bien también y ver cómo el tiempo obró en esta persona es Dieguito Gómez. Yo creo que ahorita está en Guatemala, pero yo recuerdo, hermanos, que cuando llegó la pandemia, aquí me llegaba Dieguito (describiendo altura), la iglesia abrió nuevamente después de la pandemia y yo me llevé el shock de verlo acá (lo describe más alto). No sé si alguno se recuerda. Jordi también fue uno de esos. Pero el tiempo pasa rápido, hermanos. también nuestros queridos hermanos que ya están en la presencia del Señor, que mucho conocimos, ellos también ya el tiempo también los alcanzó.

Y una de las preguntas, hermanos, que quiero hacerles el día de hoy, porque yo sé que los comienzos a veces son muy difíciles, ¿verdad? También el cierre de un capítulo también es, yo sé que es difícil a veces tomar la decisión de moverse a un capítulo nuevo, cerrar un capítulo y entrar a uno nuevo. Y la pregunta que quiero hacerles el día de hoy, ¿Será posible que Dios te esté pidiendo que cierres un capítulo de tu vida para entrar a uno nuevo? Y la otra pregunta también que quiero hacer con esto es, ¿Qué está impidiendo eso? ¿Hay algo que te está impidiendo comenzar un nuevo capítulo en este año, en este día? Posiblemente es un trabajo, un negocio, a lo mejor es bastante bastante trabajo y has ignorado la voz de Dios por el trabajo, posiblemente una relación que tengas que dejar, que te hayan impedido poder crecer como persona, crecer en tu relación con el Señor, una adicción, posiblemente una adicción que a lo mejor el Señor te ha estado diciendo, “Busca ayuda, necesitas ayuda y no te permite moverte, no permite avanzar.” 

Una que yo creo que también es algo que impide muchas veces, yo creo que muchos lo sentimos, es el miedo, ¿verdad? el miedo a lo desconocido. Y yo quiero ser sincero con ustedes, que yo también lo he sentido con esta decisión que he tomado, el miedo se ha acercado bastante, ¿verdad? Y con el miedo a veces trae dudas también. Es correcto lo que estoy haciendo, vale la pena todo esto, me voy para allá y si me enfermo, ¿quién me va a cuidar? ¿Quién me va a poner vaporuck? ¿Verdad? ¿Quién me va a dar mi jarabe, mi caldito, mi sopita? Bueno, esas cosas son las que vienen a la mente, ¿verdad? Voy a un lugar que no conozco, una cultura muy diferente, voy a dejar muchas cosas atrás y sí, si hay temor, hay miedo, ¿verdad?

Y pero yo sé que esto no es nuevo, hermanos. Repito, yo sé que muchos de ustedes llegaron a este país por primera vez y yo de alguna forma yo voy bendecido porque como dijo el pastor, yo tengo ese respaldo de parte de la iglesia y yo lo creo. Yo creo que tengo un respaldo de parte de ustedes a través de la oración y muchos hermanos también aquí me han brindado también sus familias allá en Guatemala que ni me conocen y han dicho, “Mira, si algo pasa ahí tenemos una familia, mi familia está allá.” Entonces, de alguna forma estoy muy bendecido, gracias a Dios. 

Pero a lo mejor para ustedes al principio no fue así, ¿verdad? Nuevo idioma, sin familia aquí. Pero aún con eso y aún yo sabiendo lo que tengo, por gracia de Dios, el miedo existe, ¿verdad? Humanamente el miedo está ahí. Y esto me lleva a pensar mucho también en Abraham cuando el Señor lo llamó, ¿verdad? Le dijo, “Vete de tu tierra y de tu parentela, de la casa de tu padre y vete a la tierra que te mostraré.” Y me imagino que él también sintió todas estas cosas, ¿verdad? y él no tiene y él no tiene la dicha de decir que él tuvo Google Maps, ¿verdad? Tuvo una mapa o algo, tuvo un Uber que pudieran llevarlo a un lugar, ¿no? Él para él a lo mejor fue un poco más difícil, pero la pero el miedo no debe de ser una excusa, hermano, para moverse, ¿verdad? para cambiar o la inseguridad o el materialismo o posiblemente algo; o posiblemente la falta de perdonar hermanos, yo sé que también eso es algo muy difícil, una amargura a veces que uno siente en el corazón porque no ha podido no ha sabido perdonar y tampoco no les permite avanzar.

Aquí hay una cita. Israel prefirió la esclavitud conocida en Egipto al riesgo de un nuevo comienzo. Repito, Israel prefirió la esclavitud conocida en Egipto al riesgo de un nuevo comienzo. Y como ustedes saben, el pueblo de Israel estuvo en el desierto 40 años y fue necio. El pueblo de Israel fue necio, como muchos de nosotros. Yo también pongo en esa lista. Ah, y estuvieron ahí por un tiempo porque no quisieron obedecer. Y yo creo que hay muchas personas posiblemente en este día que están en un ciclo o han estado en un ciclo por muchos años por la misma razón que no han podido arreglar o solucionar una parte de su vida que los mantiene ahí en esclavitud. 

Billy Graham dijo, “A veces el mayor enemigo de tu próxima temporada es la actual.” Y espero, hermano, que podamos reflexionar un poco en esto, verdaderamente orar y pedirle al Señor que nos ayude a derribar esas barreras que nos impide movernos al próximo capítulo de nuestras vidas. Entonces, la primera, comienzos, nuevos comienzos. En segundo lugar, los cambios o las temporadas requieren intencionalidad. Digan esa palabra, intencionalidad. 

Los cambios y las nuevas temporadas, hermano, requieren acciones y decisiones intencionales. Algunos desean el cambio, pero no están dispuestos a moverse. El cambio no llega mientras te quedas quieto en tu sofá viendo Netflix, panza arriba con unos chips. Okay. No llega ahí. Debe de haber acción.

Si me pueden acompañar a Proverbios 66: 8 porque está corriendo el tiempo y voy a leer aquí rápidamente. Dice, “Tú, Olgasan, perezoso, Olgasan, aprende una lección de las hormigas, aprende de lo que hacen y hazte sabio.” Dice, “A pesar de que no tienen príncipe, ni gobernador ni líder que las haga trabajar, se esfuerzan todo el verano juntando alimento para el invierno.”

Entonces, quiero dar unos puntos aquí, hermanos. Primeramente a través del ejemplo de estas hormigas. Ah, al finalizar este versículo dice, “Se esfuerzan todo el verano juntando alimento para el invierno.” Y esto nos habla de que las hormigas están conscientes de la temporada en la que ellos se van a encontrar o se encuentran. La importancia de saber y estar conscientes, hermano, en qué temporada nosotros nos encontramos. Pregunta, ¿ustedes saben en qué temporada se encuentran el día de hoy? 

En este nuevo comienzo de 2026, usted sabe dónde se encuentran. En Vancouver tenemos, bueno, podemos decir la dicha, la bendición de que aquí podemos encontrar todas las temporadas, ¿verdad? todas las estaciones, tenemos spring, tenemos el verano, el otoño, el invierno. Yo no sé para ustedes, pero para mí, a mí me gustaría que se quedara en una estación, preferible el verano porque tengo mucho frío, ¿verdad? A mí me da mucho frío, pero tristemente no, ¿verdad? Entonces, ¿qué pasa? Tenemos que prepararnos para la temporada que viene, ¿verdad? No podemos ahorita salirnos en un bikini porque llegamos a la casa con una pulmonía o algo, ¿verdad? Hay que estar preparados.

Entonces, ¿en qué tiempo o más mejor dicho en qué temporada se encuentra, hermano? Tiempo de cambio. Es una temporada de cambio que le está pidiendo el Señor el día de hoy. O tiempo de bajarle un poco la velocidad a la vida, ¿verdad? slow down a bit o tiempo de detenerse, descansar. Posiblemente el Señor le está diciendo, “Ey, dale un un stop, ¿verdad? Para, descansa un poco. Un tiempo de aprendizaje. Hay muchas cosas que puedo decir, ¿verdad? ¿En qué tiempo se encuentra usted el día de hoy, hermano?” 

Y obviamente, hermanos, es fácil navegar las temporadas cuando uno está consciente y de esa manera poder prepararse mejor, ¿verdad? Qué lindo sería poder decir, como decía nuestro Señor Jesucristo, ¿verdad? Aún no ha venido mi hora, dice, “Mi tiempo aún no ha llegado,” decía o ya ha llegado la hora, ¿verdad? Él temía por su omnisciencia, ¿verdad? Él sabía los tiempos, ¿verdad? Él sabía las temporadas a la cual se él se iban a enfrentar. 

Y nosotros obviamente no podemos tener, no tenemos esa dicha, ¿verdad? No podemos decir que sabemos exactamente qué va a pasar. En algunas ocasiones podemos saber, pero no siempre es así, hermano. No siempre vamos a poder estar preparados. Hay cosas que son inesperadas en la vida. Hay cosas que van a pasar, por ejemplo, la pérdida de un ser querido. Yo creo que no hay nada en este mundo que pueda prepararte para eso, ¿verdad? De una enfermedad repentina, ¿quién te puede preparar? Lo mejor que podemos hacer es más o menos prepararnos espiritualmente para cuando vengan estas cosas no nos vaya knock down, ¿verdad? No sé cómo se dice en español eso. Derribar.

Entonces, ¿en cómo lo podemos hacer? A través de la oración. Y estas son cosas que ustedes ya saben, hermanos. Yo nada más se lo estoy repitiendo, pero la oración, la palabra de Dios y el ayunar, cosas que nuestro Señor Jesucristo hizo, ¿verdad? 

Ah, voy a avanzar rápidamente. Y en tercer lugar, no está en segundo lugar. Sí. Y esto lo vemos en en el el en medio del este pasaje de Proverbios y aquí dice, “A pesar de que no tienen príncipe ni gobernador ni líder que las haga trabajar, se esfuerzan todo el verano.” Y esto es lo que nos dice, esta enseñanza que nos dan las hormigas es que ellas son intencionales. Ellos toman la iniciativa y claro, obviamente en nuestra vida tenemos que ser así, tenemos que ser intencionales para ciertas cosas, ¿verdad? Cada temporada que se viene hay que prepararnos y ser intencionales.

Pero también quiero relacionar esto con el ministerio, porque no se trata solo de saber en qué temporada te encuentras, sino también de tomar las decisiones o los pasos necesarios para la preparación de esta temporada. ¿Okay? Bien. 

En el ministerio, hermano, este tipo de personas son maravillosas y altamente valiosas. Personas que resuelven las cosas sin que les tengas que decir algo, ¿verdad? Ellos ven algo que se tiene que mover, nadie tiene que decirle nada, lo hacen. Hay algo que se tiene que solucionar. Ah, y ellos van y lo hacen. Personas maravillosas. Estas personas que toman la iniciativa, que son intencionales, también son personas muy creativas. Ellos buscan cómo mejorar las cosas, traen nuevas ideas, no se desaniman fácilmente, ¿verdad? Okay, no, esto no funcionó, vamos a ver cómo lo mejoramos, qué otra cosa podemos hacer.

Y algo aquí que he puesto en estrellitas, que yo siento que es muy importante de personas que son intencionales es que son muy consideradas. Y yo he subrayado esto porque yo creo que personas que son consideradas intencionales son personas que ayudan a contestar el llamado de amar a tu prójimo como a ti mismo. 

Y esto va más allá de ser educados, ¿verdad? Solamente “Hi”, ves a  una persona y solamente le dices “Hi” va más allá de eso. La esencia de ser considerado es cambiar tu enfoque de ¿qué quiero? a ¿Qué necesita la persona?, ¿verdad? Filipenses 2: 3 a 4 dice, “No hagan nada por perdón por rivalidad o por orgullo, sino con humildad. Y que cada uno considere a los demás mejores que él mismo. Ninguno busque únicamente su propio bien, sino también el bien de los demás.” Romanos 12: 10 dice, “Amaos los unos a los otros con amor fraternal en cuanto a honra.” 1 Corintios,10: 24 dice, “Ninguno busque su propio bien, propio bien, sino el del otro.” Entonces, estas personas intencionales son también considerables.

¿Y qué produce esto, hermanos? Bueno, primeramente bendición y la misericordia divina de parte de Dios. La Biblia establece un eco espiritual. Lo que das a otros en consideración, Dios te lo devuelve en gracia. Ah, Mateo 5:7 dice, “Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia. Cuando eres considerado con los con las faltas de los demás, Dios tiene presente las tuyas también.” Salmos 41: 1 dice, “Bienaventurado el que piensa en el pobre, en el día malo lo librará Jehová.” Entonces, esa es una consecuencia, un beneficio de una persona que es intencional, considerada.

Segundo, paz y unidad. La consideración es el aceite que permite que la comunidad funcione sin fricción. Santiago 3: 17 al 18 dice, “Sin embargo, la sabiduría que proviene del cielo es ante todo pura y también ama la paz. Siempre es amable y dispuesta a ceder ante los demás. Está llena de compasión y del fruto de buenas acciones. No muestra favoritismo y siempre es sincera. Y los que procuran la paz sembrarán semillas de paz y recogerán una cosecha de justicia. Y quién no quiere eso, hermanos. ¿Quién no quiere eso?

En tercero, una persona intencional refleja el carácter de Dios. El resultado final es que las personas ven un avance de Jesús a través de sus acciones. 

Mateo 5: 16. Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos. Juan 13: 35. En esto conocerán todos que sois mis discípulos si tuviereis amor los unos con los otros.

En cuarto lugar, hermanos, ganas, favor e influencia. Una persona considerada a menudo la Biblia lo describe como una persona llena de gracia o favor, naturalmente gana el respeto de los demás, incluyendo a las autoridades. Proverbios 22: 11 dice, “El que ama la pureza del corazón y habla con gracia, tendrá al rey como amigo.” Proverbios 3: 3 a 4 dice, “Nunca permitas que la lealtad ni la bondad te abandonen. Átalas alrededor de tu cuello como un recordatorio, escríbelas en lo profundo de tu corazón. Entonces, dice, tendrás tanto el favor de Dios como el de la gente y lograrás una buena reputación.

Y hermanos, eso es rico el poder tener la gracia de las personas a quien has servido, de tu jefe. Es algo que es una gran bendición y es algo que con mucha humildad le doy gracias a Dios que me ha permitido también tener en estos últimos días yo creo que el Señor me ha bendecido de una gran manera.

Una de las cosas que yo recuerdo que el pastor menciona normalmente cuando hay un funeral es el hecho de que es lindo cuando alguien le puede decir a una persona lo que siente en el corazón mientras está vivo. El pastor siempre menciona eso.

Y bueno, en este tiempo de transición, yo creo que el Señor me ha permitido escuchar esas palabras y yo le agradezco mucho al Señor porque y no lo digo de alguna manera de enaltecimiento o nada así, sino que el Señor está confirmando ciertas cosas en mi vida. Yo creo que cada persona como servidor hay ciertas palabras que, bueno, hay unas palabras precisas que yo creo, perdón, que todos nosotros como servidores queremos escuchar, ¿verdad? Que es bien y buen siervo y fiel, ¿verdad? Bien, buen siervo y fiel. Y para mí en este tiempo de estos últimos días, yo creo que el Señor me ha dado lo que ha sido una prueba de esas palabras, ¿verdad? a través de muchos de ustedes que me han brindado palabras de ánimo, que han compartido su perspectiva sobre mi persona y para mí es una motivación y un respaldo del Señor y yo lo tomo de la manera que me está diciendo, estás en el camino correcto, que estás en las cosas que yo te he pedido y en resultado de eso te has ganado lo que ha sido la gracia con tus hermanos, con tus jefes y para mí, hermanos, no hay precio para eso, no hay algo que se compara con eso y le agradezco al Señor por esa oportunidad. Y obviamente ah en tercero, al poder ser una persona que esté consciente de las temporadas en que se encuentra y que sea iniciativa, eso produce sabiduría y es lo que aprendemos de las hormigas, de las hormiguitas. 

Y en fin, hermanos, cada temporada tiene su fin. Y yo tomé el versículo que dice, “Todo tiene su tiempo, tiempo de nacer y tiempo de morir, No quiero ser un poco oscuro al decir eso, ¿verdad? Pero más que todo para mí lo que representa es sí, literalmente, ¿verdad? Vamos a tener un tiempo donde todos vamos a morir, pero figuradamente también habla sobre el fin de una temporada. Ah, y qué rico, hermano, es poder terminar un capítulo bien, terminar una transición en nuestras vidas con felicidad, con agradecimiento. Y yo estoy muy agradecido con el Señor que me ha permitido llegar a un punto de transición y llegar bien.

Esto me hace mucho eco, aunque no me estoy muriendo, ¿verdad? Aunque no estoy falleciendo, pero me lleva mucho a pensar en los patriarcas cuando la palabra dice, por ejemplo, hablando de Abraham, dice, “Y exhaló el espíritu y murió Abraham en buena vejez, anciano y lleno de años, y fue unido a su pueblo. Él llegó al final de su vida en buena vejez. Esto nos da a entender que su vida, en mi perspectiva, la caminó con el Señor, terminó sus vidas sirviendo al Señor y fue buena.

En Eclesiastés 3: 11, ya para terminar, dice, “Todo lo hizo hermoso en su tiempo.” Y esto es algo que yo he experimentado también ya que se concluye esta temporada de mi vida y he sentido el reality de este versículo, que para todos los que nos llamamos cristianos, todo lo que el Señor hace en nuestras vidas es hermoso en su tiempo, posiblemente no la vayamos a entender mientras estamos pasando ciertas cosas, pero también como dice Romanos, todo nos sale para nuestro bien, ¿verdad? Para nuestro bienestar. 

Y dice también el versículo 3: 11, “Todo lo hizo hermoso en su tiempo y ha puesto también eternidad en el corazón de ellos, sin que alcance el hombre a entender la obra que ha hecho Dios desde el principio hasta el fin.” Y algo que también me lleva a preguntarme a mí mismo sobre este pasaje, hermanos, es sobre el hecho de la eternidad. 

Y Eclesiastés 3: 9 hace otra pregunta también y dice, “¿Qué es lo que en verdad gana la gente a cambio de tanto trabajo?” Y esa es la nueva traducción viviente. En Dios habla hoy, el mismo versículo, dice, “¿Qué provecho saca el hombre de tanto trabajar?” Y repitiendo, leyendo este versículo, me ha hecho pensar mucho en lo que yo estoy haciendo actualmente para prepararme a lo que un día para todos los que somos cristianos va a ser un nuevo comienzo, pero con nuestro Dios, con nuestro Señor ¿Qué estamos haciendo nosotros, hermanos, para tener un impacto eterno? Porque ojalá, hermanos, que al paso que ustedes van caminando esta vida, que no solamente estén sembrando para esta tierra, que no es mal, ¿verdad? Obviamente tenemos que trabajar, tenemos que producir aquí de algo, tenemos que sostenernos, pero que no se les olvide también, hermano, sembrar para lo eterno, que lo que usted está haciendo el día de hoy tenga un efecto eterno al final del día, ¿verdad? que ojalá también en sus deseos a lo mejor construir una casa, pero también a la misma vez llevar a alguien a los pies de Cristo, que tenga un impacto eterno.

Y claro, hermano, solamente esto se puede cuando uno está en relación con Dios y no es para desmotivar a nadie, pero todo lo que nosotros hacemos en esta tierra no tiene sentido si no tenemos una relación con Dios, ¿verdad? Todo lo que nosotros vamos a querer cosechar o sembrar no va a tener un efecto eterno. Y ojalá que ese sea un deseo de cada uno de nosotros, ¿verdad?, de hacer un impacto o dar un impacto eterno.

Y termino, hermanos, con Apocalipsis 21: 1-5, repitiendo que un día nosotros vamos a tener un comienzo nuevo, y no va a ser aquí. Vamos a comenzar una temporada nueva con nuestro Señor. Y dice, “Vi un cielo nuevo y una tierra nueva, porque el primer cielo y la primera tierra pasaron, y el mar ya no existía más. Y yo, Juan, vi la santa ciudad, la nueva Jerusalén, descender del cielo de Dios, dispuesta como una esposa ataviada para su marido. Y oí una gran voz del cielo que decía, “He aquí el tabernáculo de Dios con los hombres y él morará con ellos y ellos serán su pueblo, y Dios mismo estará con ellos como su Dios. Enjugará Dios todas las lágrimas de los ojos de ellos, y ya no habrá muerte, ni habrá más llanto, ni clamor, ni dolor, porque las primeras cosas pasaron y el que estaba sentado en el trono dijo, “He aquí, yo hago nuevas todas las cosas.” Y me dijo, “Escribe, porque estas palabras son fieles y verdaderas.” Y ojalá que todos podamos estar ahí en este nuevo comienzo, hermanos. Que Dios los bendiga. Vamos a orar.

Bendito Padre, venimos delante de ti agradecidos, Dios mío, por tus bondades, por lo lo tan bueno que tú eres, Padre mío, en este nuevo año que estamos comenzando todos, Padre, yo sé que tú nos hablas y nos hablas al corazón y posiblemente hay muchas cosas en nuestras vidas que necesitan un nuevo comienzo, posiblemente nuestro carácter, nuestras relaciones, nuestros trabajos. A lo mejor nuestra vida espiritual necesita una nueva carga o recargarse, Padre mío, te damos gracias, Padre, por los nuevos comienzos, por los cierres de una temporada, más, Padre, cuando tú nos dejas saber porque nos hablas y nos dices que hay tiempo de cambiar ciertas cosas y muestra que tú estás ahí presente y pedimos Padre, que tú nos guíes en estas nuevas temporadas que vamos a comenzar, que tu voz, Padre, nos esté guiando a cada paso, que tú puedas brindarnos sabiduría, Padre, para poder estar conscientes y tener ese discernimiento de saber dónde estamos, Padre, dónde nos encontramos el día de hoy y así poder prepararnos de manera de tal manera, Padre, que pueda traerte honra y gloria.

Padre. Si hay algo que posiblemente no queremos hacer, ya sea por temor o cualquier cosa, te pido que nos des las fuerzas, Padre, darnos el coraje, darnos la valentía que necesitamos para tomar esos pasos que hasta ahorita posiblemente no hemos podido tomar. En esta tarde, Padre, también quiero darte gracias por el tiempo que tú me has permitido de ser parte de esta congregación, por las memorias, Padre, por todos los recuerdos, las amistades, las relaciones, todo lo que me has permitido poder disfrutar de este tiempo aquí, porque me los llevo en el corazón. Te doy gracias, Padre mío, por un gran privilegio que me has dado, sabiendo que no soy merecedor de ella.

Y te pido, Padre, por las personas que están pensando, Padre, de tomar el paso de seguirte y vivir para ti. Personas que se preguntan, ¿vale? Pues puedo perder muchas cosas. Es mucho sacrificio que ellos puedan saber, Padre, que pueda ser yo testimonio de que sí vale la pena, es la mejor decisión que uno pueda tomar, vivir para ti. Gracias nuevamente. Y también en este tiempo quiero brindarles también la oportunidad a los que no tienen a Cristo en su corazón, que a lo mejor están el día de hoy y no tienen una relación con Dios, pero quieren y a través de una oración puede decirle al Señor, “Señor, yo en este día vengo delante de ti un pecador reconociendo que soy un pecador que te he fallado y en este día quiero invitarte en mi vida. Abro mi corazón a ti. Te pido perdón por mis faltas, reconociendo que nuestro Señor Jesucristo murió en mi lugar y en este día te acepto como mi Señor y Salvador.”

Y bueno, si ha tomado esta decisión, les animamos a que se puedan seguir congregando o si nos están viendo por las redes sociales, que puedan encontrar una iglesia donde se puedan congregar y puedan seguir creciendo en la palabra de Dios. Gracias, Padre, por este día. Te pido que puedas bendecir este día cuando regresemos nuevamente más tarde. Y en el nombre de nuestro Señor Jesucristo oramos. Amén.

Están despedidos, hermanos. Que Dios los bendiga. 

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