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Por siempre Rey

Marzo 29, 2026 – 2:00PM | Lucas 19:30 | Dr. David Rodríguez

Descargar Texto: Sermón en PDF

Etiquetas: lucas, marzo 2025, pastor david rodriguez, transcripcion

TRANSCRIPCIÓN

Semana muy especial. La semana mayor, la semana santa. Es un tiempo para reflexionar acerca de todo lo que nuestro bendito Señor y Salvador hizo por nosotros. El mensaje de esta tarde yo le he titulado: Por siempre rey.

Lucas 19: 28-40 (RVR1960): 28 Dicho esto, iba delante subiendo a Jerusalén. 29 Y aconteció que llegando cerca de Betfagé y de Betania, al monte que se llama de los Olivos, envió dos de sus discípulos, 30 diciendo: Id a la aldea de enfrente, y al entrar en ella hallaréis un pollino atado, en el cual ningún hombre ha montado jamás; desatadlo, y traedlo. 31 Y si alguien os preguntare: ¿Por qué lo desatáis? le responderéis así: Porque el Señor lo necesita. 32 Fueron los que habían sido enviados, y hallaron como les dijo. 33 Y cuando desataban el pollino, sus dueños les dijeron: ¿Por qué desatáis el pollino? 34 Ellos dijeron: Porque el Señor lo necesita. 35 Y lo trajeron a Jesús; y habiendo echado sus mantos sobre el pollino, subieron a Jesús encima. 36 Y a su paso tendían sus mantos por el camino. 37 Cuando llegaban ya cerca de la bajada del monte de los Olivos, toda la multitud de los discípulos, gozándose, comenzó a alabar a Dios a grandes voces por todas las maravillas que habían visto, 38 diciendo: ¡Bendito el rey que viene en el nombre del Señor; paz en el cielo, y gloria en las alturas! 39 Entonces algunos de los fariseos de entre la multitud le dijeron: Maestro, reprende a tus discípulos. 40 Él, respondiendo, les dijo: Os digo que si estos callaran, las piedras clamarían.

Padre, gracias por tu palabra. Gracias, Señor, por todo lo que has hecho. Este pueblo te alaba, te bendice, y en un día como hoy recordamos, Señor, ese momento tan especial cuando entraste a esta ciudad de Jerusalén como rey profetizado por Zacarías. Bendice el mensaje de tu palabra en nuestros corazones. En el nombre de Jesús te lo pedimos, amén.

El reinado invisible de Dios. Desde la salida de Egipto, Dios había gobernado a su pueblo e Israel se regía por leyes divinas. Dios daba sus leyes por medio de los profetas y los jueces. Las demás naciones tenían sus reyes que los gobernaban. Un día el pueblo se cansó y habló con el profeta Samuel, diciendo: -Queremos tener un rey como tienen todas las otras naciones. Queremos un rey que nos juzgue. Ya no queremos que nos juzgue más Dios.- La propuesta no agradó a Samuel, ni tampoco a Dios. Sin embargo, Dios se los permitió. Después de ese tiempo vino el reinado de los primeros tres reyes de Israel: Saúl, David y Salomón, gobernaron 40 años cada uno, ciento veinte años en general. Se llamó a ese tiempo las glorias de Israel; es decir, Israel estaba bien familiarizado con el concepto de rey, con el concepto de reino. Ellos sabían lo que era eso porque habían tenido reyes. De hecho, Israel tuvo 42 reyes y una reina. Unos fueron buenos y otros fueron malos.

En el pasaje de la escritura que hemos leído en esta tarde, “La entrada triunfal”, se nombra a Jesucristo como el rey (versículo 38) diciendo: Bendito el rey. Mire lo que decía la multitud. Dios nos ha permitido a un buen grupo de esta iglesia bajar por ese camino que va del Monte de los Olivos a Jerusalén. Esta entrada triunfal, es cuando Jesús se introduce como rey por primera vez en los evangelios. Lo proclamaron rey un domingo, como hoy, y cinco días más tarde lo crucificaron, es decir, lo llevaron a la cruz. 

Quiero enfocarme en dos ideas principales. 

  1. Los privilegios que tenían los reyes terrenales.
  2. ¿De qué manera nosotros honramos a nuestro rey?

Hablemos de la autoridad del rey. El rey tenía autoridad absoluta, amados hermanos, es decir, lo que el rey decía se hacía. El rey era juez supremo, lo que el rey determinaba, eso se hacía. El rey tenía acceso a todas las riquezas del reino. El rey establecía leyes y las leyes se tenían que cumplir por orden del rey. No cumplir las leyes del rey era estar dispuesto a morir. El rey recibía honor, recibía reverencia y recibía reconocimiento.

Quiero hablar acerca de los privilegios que tenían los reyes terrenales y quiero comenzar con esta porción de la escritura. Tengamos en mente, lo que pasó en Jerusalén en un día como hoy. 

¿Usted recuerda cuando la reina de Sabá visitó al rey Salomón? ¿Se acuerda de eso? Bueno, la reina visitó al rey. Imagino que fue un encuentro maravilloso este, por supuesto, porque la reina había escuchado muchísimas cosas acerca de Salomón, y la reina quedó maravillada. La reina no era cualquier persona, era una mujer que se fijaba en todo; o sea, la mujer desde que entró le echó un vistazo a las cortinas, le echó un vistazo a las columnas, le echó un vistazo a la gente, le echó un vistazo a las mesas, le echó un vistazo a los que servían, a la ropa con que andaban vestidas las personas, le echó un vistazo a todo esta mujer.

Los reyes tenían servidores por excelencia. 

1 Reyes 10: 4 (TLA): 4 La reina quedó maravillada al ver lo sabio que era Salomón. También tuvo tiempo para admirar la hermosura del palacio, la rica comida que servían a la mesa, los asientos que ocupaban los asistentes, el aspecto y la ropa de todos los sirvientes y, en especial, la de los que servían el vino al rey. Se asombró al ver todos los animales que el rey daba como ofrenda en el templo de Dios.

Los reyes tenían servidores de excelencia. Y Jesucristo es Rey por siempre, y Jesucristo es nuestro Rey y somos servidores de ese Rey. Servir al rey es un privilegio, no es una carga pesada, no es una gran responsabilidad, no es una cosa que me agobia, no debe ser algo que me saca de onda. 

1 Reyes 10:4 (RVR1960): Bienaventurados tus hombres, dichosos estos tus siervos, que están continuamente delante de ti, y oyen tu sabiduría. En el griego está hablando de dichosos, felices. Servir a Dios es un privilegio. Los reyes terrenales tenían siervos, tenían sirvientes, tenían personas que ofrecían sus talentos y sus dones al servicio del Señor. Servir a Dios es un privilegio, no una carga, los siervos del rey no servían de mala gana. 

En ningún trabajo se quiere a una persona de mala actitud; las personas de mala actitud duran poco en los trabajos, los echan a cada rato. Ese tipo de personas que se quieren pelear con todo el mundo, que siempre quieren tener la razón en todo, esa persona que todo el mundo hace las cosas malas menos ellos. Y en las iglesias suele suceder lo mismo. Los siervos del rey no servían de mala gana, no lo hacían para salir del compromiso, lo hacían con excelencia. Y eso me da gusto. 

Una de las cosas que usted tiene que pensar es: si Jesucristo es mi rey, ¿de qué manera debo servirle? Si es mi rey, ¿qué estoy haciendo yo por mi rey? ¿De qué manera estoy involucrado? ¿De qué forma? Cuando la reina dijo: Bienaventurados esos hombres, ¿sabe qué es lo que estaba diciendo ella? Yo quisiera estar aquí para servirte. Los reyes tenían servidores de excelencia.

El rey recibía regalos aunque no los necesitara. 

1 Reyes 10: 2 (TLA): Llegó a Jerusalén acompañada de sus consejeros y con camellos cargados de perfumes, y gran cantidad de oro y piedras preciosas. La mujer no vino con las manos vacías, hermano. ¿Por qué? Porque en las visitas a los grandes dignatarios, nadie llega con las manos vacías. Tampoco le va a llevar cualquier cosa. Perdón, perdón, perdón. Yo sé que hay gente que se conforma con lo que sea, pero a mí eso no me gusta. Usted no le va a ofrecer a Dios nada que no le cueste. No es cualquier tontería. 

Yo le pregunto: ¿usted cree que Salomón, el hombre más rico del mundo, necesitaba esas cosas? No, pero por eso yo dije hace un instante: el rey recibía regalos aunque no los necesitara. Era una manera de rendir honor al rey, demostrar respeto. Es un reconocimiento a su majestad. Y no me venga con la historia de que no tengo, porque por eso existía la ofrenda de las tortolitas. Eran dos tortolitas, que fue la ofrenda que ofreció María. ¿Por qué? Porque la gente pobre también tenía que ofrecer algo. Cuando usted crezca espiritualmente se va a dar cuenta de que: da vergüenza tener que ofrecerse a uno mismo algo que uno no le puede ofrecer a su Rey y Señor.

1 Reyes 10: 10-12 (TLA): Después, la reina de Sabá le dio a Salomón tres mil novecientos sesenta kilos de oro, y gran cantidad de perfumes y piedras preciosas. Además, los barcos de Hiram, que habían traído desde Ofir el oro para Salomón, trajeron gran cantidad de madera de sándalo y piedras preciosas. Con esa madera el rey hizo barandas para el templo de Dios y para el palacio. También hizo para los músicos arpas y liras. Nunca antes se había visto tanto perfume y tanta madera de sándalo en Israel. O sea, no fue suficiente el perfume, los camellos, no fue suficiente todo eso. Y gran cantidad de perfumes, además, los barcos de Hiram que habían traído desde Ofir el oro para Salomón, trajeron gran cantidad de madera de sándalo, piedras preciosas. Con esa madera el rey hizo barandas, también hizo para los músicos arpas y liras. ¿Sabe cuál es la mentalidad de nosotros los latinos? Queremos que Dios nos dé de todo y nosotros no darle nada. 

Salmo 96:8 (TLA): ¡Vengan a los patios de su templo y traigan sus ofrendas! ¡Adórenlo como él se merece! Dios no te obliga a dar, pero se fija en lo que le das. Hermano, la pobreza verdaderamente está en el corazón, está en el alma. 

Jesucristo dijo: Los pobres siempre los tendréis con vosotros. Cuando una persona me dice: -Yo no doy porque no tengo. La explicación es al revés: -Usted no tiene porque no da. La otra excusa es: usted no da porque es tacaño; y esa ya la sabemos todos.

El rey recibía reverencia. (respeto absoluto).

Malaquías 1:6 (TLA): Sacerdotes, nuestro poderoso Dios me manda a decirles a ustedes: «Los hijos respetan a sus padres, y los esclavos respetan a sus amos. ¡Pues yo soy su Padre y su Amo, y sin embargo ustedes los sacerdotes no me respetan! ¡Me tratan como si no valiera nada!» Estoy hablando de reverencia, estoy hablando de respeto. 

¿Qué quiere decir eso? Si el rey le dice a usted: -Nos vemos mañana a las 10. ¿Por qué vamos a llegar tarde? Nosotros no funcionamos de esa manera, usted jamás ha visto que un culto comienza tarde, nunca. 

En Cuba me pasó una vez. Le pregunté al pastor a qué horas comienza el culto y me dijo: -Cuando llegue la gente. Le dije: ¿Qué quiere decir eso? -Que cuando haya gente, entonces nosotros arrancamos. Y dije yo: ¿Cuánta gente? -Bueno, cuando haya un poquito de gente. Y le digo: ¿No hay hora? -No, no hay hora. ¡Ay, mire, vea usted! 

Todavía me sigo preguntando: si el servicio comienza a las 2 de la tarde, ¿por qué siguen llegando tarde? El Señor lo está diciendo: -Me tratan como si yo fuera cualquier cosa. O sea, ¿por qué no podemos meternos en el cerebro, en el corazón de decir: Mire, yo quiero estar en el templo desde que comienza la primera adoración, el primer himno. ¿Por qué? Porque el rey recibía reverencia, recibía respeto absoluto. 

Yo le pregunto a usted: ¿usted entraría a hablar con el rey masticando chicle? A veces me pregunto si en realidad hemos entendido a qué venimos a la casa del Señor. ?Si es a que Dios nos hable al corazón o si es una reunión? La palabra «tabernáculo» era el punto de reunión entre Dios y el pecador. Hermano, si usted tiene problemas de salud, evacúe su vejiga antes de que inicie el culto. No cargue con un frasco de agua tan grande si sabe que le dará deseos de ir al baño, está interrumpiendo el servicio de esa manera. ¿Usted cree que es fuera de orden lo que estamos hablando? No, hermano, no, no es así, ¿me entiende? Estoy hablando de que si usted estuviera delante del rey, usted no haría esas cosas. 

El rey era obedecido sin cuestionamientos. 

No se negociaba con el rey, se obedecía al rey. Hoy, ¿sabe qué dicen los cristianos? -Yo no estoy de acuerdo con eso. ¡Imagínate! Hay personas que no están de acuerdo con que nosotros compremos un templo, ellos dicen: -¿Para qué vamos a poner a la iglesia en una situación como esa? ¿Para qué vamos a estar debiendo? ¿Para qué tal cosa? ¿Para qué lo otro? O sea, piensan en el presente y no en el futuro. Yo estoy en la edad en que no debería estar pensando en el futuro, sin embargo, pienso en eso todos los días, a cada momento, a cada instante. Le digo al Señor: -Si ya hiciste un milagro, yo confío que vas a hacer otro. De plano que sí confío. No importa que no tengamos gente con dinero en nuestra congregación, nuestra confianza está puesta en el Señor, y de alguna u otra forma Dios tendrá que manifestarse. Lo que Él exige y demanda de nosotros es confianza en Él, y esa la tenemos. Al rey se le obedece sin cuestionarlo. 

Jesús dijo (Juan 14:15 RVR1960): Si me amáis, guardad mis mandamientos. A los reyes de la tierra se les obedecía por miedo, por temor; a Dios se le obedece por amor. 

El rey vivía rodeado de honor, de atención, de prioridad. 

Quiero que ponga atención a esto, por favor. Si el rey le pedía algo a uno de sus servidores, ¿cuál cree usted que era la respuesta del servidor? Nadie le decía: -Es que estoy ocupado. Nadie le decía: -Lo siento, es que se me olvidó. ¿Se lo puedo hacer otro día? 

Colosenses 1:18 (RVR1960): y él es la cabeza del cuerpo que es la iglesia, él que es el principio, el primogénito de entre los muertos, para que en todo tenga la preeminencia. Hemos aprendido que Dios debe ser primero, no el fútbol de sus hijos. Yo lo entiendo, se lo entiendo perfectamente; de que se lo acepto, nunca. Porque yo no sé qué Biblia leen algunas personas. Pero cuando la Biblia dice que Dios es primero ¿quién soy yo para decirle a Dios: -No, yo no, yo tengo que llevar a la nena a patinar, ella patina el domingo. 

Hermano, hasta en la casa funciona igual. Imagínate, el marido quiere que la mujer lo atienda cuando viene de trabajar, ¿verdad? Dios merece todas estas cosas porque Él es rey por siempre. La palabra dice: 

Mateo 6: 33 (RVR1960):  Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas.

Mateo 10:37 (RVR1960): El que ama a padre o madre más que a mí, no es digno de mí; el que ama a hijo o hija más que a mí, no es digno de mí.

Dios está por encima de mi familia, por encima de mi esposa, por encima de mis hijos, por encima de mi trabajo, por encima de todas las cosas, es Dios primero. Ese es el principio de la bendita y eterna palabra del Señor. Es por eso que el primer mandamiento (Lucas 10:27) nos habla de amar a Dios con todo el corazón, con toda el alma, con todas las fuerzas, con toda la mente. No a la novia, a Dios. Por encima de todas las cosas.

El rey tenía gente dispuesta a dar su vida por él. (lealtad).

Eso es lealtad. Yo no sé cuántos de ustedes se acuerdan de un pasaje de la escritura (2 Samuel 23) que me encanta del rey David. Es cuando el rey se levanta un día y dice: -¡Cómo tengo ganas de tomar agua del pozo de Belén! Él había nacido en Belén, pero solamente fue un dicho. ¿Por qué? Porque Belén estaba ocupada por los enemigos. Y ¿sabe quiénes le escucharon? Los valientes. No dijeron nada delante del rey, solo se hicieron señas el uno con el otro, y fueron, se metieron en medio de los enemigos, sacaron agua del pozo y se la trajeron al rey. A tal grado que el rey ni se la tomó. ¿Y sabe por qué no se la tomó? Dijo: -No, no, no, no, eso que hicieron ustedes no está bien, porque expusieron sus vidas. ¿Qué demuestra eso? Estaban dispuestos a dar sus vidas por el rey. 

Hermano, cuando pienso en un día sin mi Señor, creo que no puedo vivir. Algunos le llaman fanatismo, otros le llaman legalismo, llámele como usted desee. ¿Cuántas horas dedicamos al evangelio en una semana? Piense por un momento en el servicio del domingo de las 2pm. El servicio dura hora y media, si usted llega 20 minutos tarde, va a disfrutar de una hora y diez minutos. Yo le pregunto: ¿con eso usted piensa que va a enfrentar al mundo durante la semana? 

El pasaje con el que comenzamos esta tarde dice que las multitudes hicieron a Jesucristo rey por cinco días. 

Apocalipsis 19:16 (RVR1960): 16 Y en su vestidura y en su muslo tiene escrito este nombre: REY DE REYES Y SEÑOR DE SEÑORES. Ese es mi Jesús. Ese es mi Salvador. Él es Rey de Reyes, Él es Señor de señores.

Él Señor merece honra, es digno de toda alabanza, de toda adoración. Él merece que el domingo yo me levante más temprano de esa cama y me bañe más temprano, que coma más temprano y venga temprano a la iglesia.  Jamás se me va a olvidar una vez que vine a un culto de los canadienses porque tenía que predicar. El culto comenzaba a las 10 (por ejemplo) y faltando 10 minutos todo el mundo estaba en su lugar, hermano. Ahí no había nadie dando vueltas como nosotros de un lado para otro, ni hablando. Todo el mundo sentado, y yo completamente asombrado ¿verdad? Y le digo al pastor: -Pastor, ¿y ahora qué? Y él me dice: -Simplemente esperando a que den las 10 en el reloj para comenzar. ¡Wow, impresionante! Yo le garantizo que a su trabajo llega en tiempo, porque si usted no llega a la hora, lo echan. Así funciona la vida y también el evangelio.

Yo doy gracias a mi Señor que desde que conocí al Señor (casi 50 años) nunca me he apartado. Por esta iglesia han pasado personas que ya no están aquí, viven como si no conocieran a Dios. ¿Por cuánto tiempo lo hicieron rey? ¿Por cuánto tiempo fue su rey? ¿Por cuánto tiempo Jesús es su rey? ¿Por cuánto tiempo lo va a seguir? ¿Por cuánto tiempo lo va a adorar? ¿Por cuánto tiempo le va a servir? 

Lucas 6: 46 (RVR1960): ¿Por qué me llamáis, Señor, Señor, y no hacéis lo que yo digo?  

Mateo 7:21 (RVR1960): No todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos.

A los reyes de la tierra se les servía sin que fueran dignos absolutos. A Dios, siendo el único digno, se le sirve a veces si le queda tiempo a la gente. Si hay que celebrarle el cumpleaños a la nena, ya no venimos a la iglesia porque esa nena es la reina de la casa; espérate que esa nena cumpla 16 y platicamos. Vamos a ver si valió la pena todo lo que se hizo por quienes nosotros llamamos el rey o el príncipe de esta casa. Dice la palabra del Señor: 

Salmos 10:16 (RVR1960): Jehová es Rey eternamente y para siempre; De su tierra han perecido las naciones.

Salmo 103:19 (RVR1960): Jehová estableció en los cielos su trono, Y su reino domina sobre todos.

Bendito nuestro Señor y Salvador Jesucristo, ¡Él es por siempre rey! En este mundo puede pasar lo que sea. Irán puede mandar todas las bombas habidas y por haber a cualquier parte de este mundo, Jesucristo sigue sentado en el trono. Él sigue siendo Dios y es digno de nuestra alabanza, de nuestra adoración, Él es digno de nuestro servicio. Hermanos, si Jesucristo entrara en este momento, Él es digno de que nosotros nos postremos delante de su presencia y le rindamos la adoración que solamente nuestro bendito Señor merece. Amén.

Oremos. Padre, honramos tu nombre. Señor, un día como hoy mientras recordamos tu entrada triunfal en Jerusalén, recordamos a esa multitud, esa multitud que gritaba: «Bendito el rey.» Pero no es lo mismo Señor, hacerte rey por cinco días que hacerte rey por toda una vida. Permite que nosotros podamos honrarte siempre, que nosotros podamos darte a ti la alabanza, la adoración que solamente tu santo nombre merece. Alabado seas por siempre.

Mientras todos oramos, si usted nunca ha recibido a Cristo en su corazón y usted dice: -Pastor, yo necesito a Dios en mi vida. Yo quiero invitarle a usted para que le abra su corazón a Jesucristo, y lo reciba como el Señor y Salvador de su alma. Si usted quiere entregarle su vida a Cristo, haga esta oración conmigo. Hágala con fe, dígale al Señor: Señor Jesús, te pido perdón en este día por mis pecados. Me arrepiento de mis ofensas hacia ti, y en este día abro mi corazón y te recibo como mi Señor y mi Salvador personal. Te doy gracias por lo que hiciste en la cruz al poner tu cuerpo y derramar tu sangre preciosa. Si usted hizo esta oración, yo quiero animarle a crecer en el conocimiento de Dios y su bendita palabra. 

Señor, te adoramos, te damos a ti la honra y la gloria, y te doy gracias por aquellas personas que han hecho esta oración conmigo. Padre bendito, alabado seas por siempre, Rey, en el nombre de Jesús. Amén y amén.

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Por siempre Rey


Marzo 29, 2026 – 2:00PM | Lucas 19:30 | Dr. David Rodríguez

Etiquetas: lucas, marzo 2025, pastor david rodriguez, transcripcion


Descargar Texto: Sermón en PDF

TRANSCRIPCIÓN

Semana muy especial. La semana mayor, la semana santa. Es un tiempo para reflexionar acerca de todo lo que nuestro bendito Señor y Salvador hizo por nosotros. El mensaje de esta tarde yo le he titulado: Por siempre rey.

Lucas 19: 28-40 (RVR1960): 28 Dicho esto, iba delante subiendo a Jerusalén. 29 Y aconteció que llegando cerca de Betfagé y de Betania, al monte que se llama de los Olivos, envió dos de sus discípulos, 30 diciendo: Id a la aldea de enfrente, y al entrar en ella hallaréis un pollino atado, en el cual ningún hombre ha montado jamás; desatadlo, y traedlo. 31 Y si alguien os preguntare: ¿Por qué lo desatáis? le responderéis así: Porque el Señor lo necesita. 32 Fueron los que habían sido enviados, y hallaron como les dijo. 33 Y cuando desataban el pollino, sus dueños les dijeron: ¿Por qué desatáis el pollino? 34 Ellos dijeron: Porque el Señor lo necesita. 35 Y lo trajeron a Jesús; y habiendo echado sus mantos sobre el pollino, subieron a Jesús encima. 36 Y a su paso tendían sus mantos por el camino. 37 Cuando llegaban ya cerca de la bajada del monte de los Olivos, toda la multitud de los discípulos, gozándose, comenzó a alabar a Dios a grandes voces por todas las maravillas que habían visto, 38 diciendo: ¡Bendito el rey que viene en el nombre del Señor; paz en el cielo, y gloria en las alturas! 39 Entonces algunos de los fariseos de entre la multitud le dijeron: Maestro, reprende a tus discípulos. 40 Él, respondiendo, les dijo: Os digo que si estos callaran, las piedras clamarían.

Padre, gracias por tu palabra. Gracias, Señor, por todo lo que has hecho. Este pueblo te alaba, te bendice, y en un día como hoy recordamos, Señor, ese momento tan especial cuando entraste a esta ciudad de Jerusalén como rey profetizado por Zacarías. Bendice el mensaje de tu palabra en nuestros corazones. En el nombre de Jesús te lo pedimos, amén.

El reinado invisible de Dios. Desde la salida de Egipto, Dios había gobernado a su pueblo e Israel se regía por leyes divinas. Dios daba sus leyes por medio de los profetas y los jueces. Las demás naciones tenían sus reyes que los gobernaban. Un día el pueblo se cansó y habló con el profeta Samuel, diciendo: -Queremos tener un rey como tienen todas las otras naciones. Queremos un rey que nos juzgue. Ya no queremos que nos juzgue más Dios.- La propuesta no agradó a Samuel, ni tampoco a Dios. Sin embargo, Dios se los permitió. Después de ese tiempo vino el reinado de los primeros tres reyes de Israel: Saúl, David y Salomón, gobernaron 40 años cada uno, ciento veinte años en general. Se llamó a ese tiempo las glorias de Israel; es decir, Israel estaba bien familiarizado con el concepto de rey, con el concepto de reino. Ellos sabían lo que era eso porque habían tenido reyes. De hecho, Israel tuvo 42 reyes y una reina. Unos fueron buenos y otros fueron malos.

En el pasaje de la escritura que hemos leído en esta tarde, “La entrada triunfal”, se nombra a Jesucristo como el rey (versículo 38) diciendo: Bendito el rey. Mire lo que decía la multitud. Dios nos ha permitido a un buen grupo de esta iglesia bajar por ese camino que va del Monte de los Olivos a Jerusalén. Esta entrada triunfal, es cuando Jesús se introduce como rey por primera vez en los evangelios. Lo proclamaron rey un domingo, como hoy, y cinco días más tarde lo crucificaron, es decir, lo llevaron a la cruz. 

Quiero enfocarme en dos ideas principales. 

  1. Los privilegios que tenían los reyes terrenales.
  2. ¿De qué manera nosotros honramos a nuestro rey?

Hablemos de la autoridad del rey. El rey tenía autoridad absoluta, amados hermanos, es decir, lo que el rey decía se hacía. El rey era juez supremo, lo que el rey determinaba, eso se hacía. El rey tenía acceso a todas las riquezas del reino. El rey establecía leyes y las leyes se tenían que cumplir por orden del rey. No cumplir las leyes del rey era estar dispuesto a morir. El rey recibía honor, recibía reverencia y recibía reconocimiento.

Quiero hablar acerca de los privilegios que tenían los reyes terrenales y quiero comenzar con esta porción de la escritura. Tengamos en mente, lo que pasó en Jerusalén en un día como hoy. 

¿Usted recuerda cuando la reina de Sabá visitó al rey Salomón? ¿Se acuerda de eso? Bueno, la reina visitó al rey. Imagino que fue un encuentro maravilloso este, por supuesto, porque la reina había escuchado muchísimas cosas acerca de Salomón, y la reina quedó maravillada. La reina no era cualquier persona, era una mujer que se fijaba en todo; o sea, la mujer desde que entró le echó un vistazo a las cortinas, le echó un vistazo a las columnas, le echó un vistazo a la gente, le echó un vistazo a las mesas, le echó un vistazo a los que servían, a la ropa con que andaban vestidas las personas, le echó un vistazo a todo esta mujer.

Los reyes tenían servidores por excelencia. 

1 Reyes 10: 4 (TLA): 4 La reina quedó maravillada al ver lo sabio que era Salomón. También tuvo tiempo para admirar la hermosura del palacio, la rica comida que servían a la mesa, los asientos que ocupaban los asistentes, el aspecto y la ropa de todos los sirvientes y, en especial, la de los que servían el vino al rey. Se asombró al ver todos los animales que el rey daba como ofrenda en el templo de Dios.

Los reyes tenían servidores de excelencia. Y Jesucristo es Rey por siempre, y Jesucristo es nuestro Rey y somos servidores de ese Rey. Servir al rey es un privilegio, no es una carga pesada, no es una gran responsabilidad, no es una cosa que me agobia, no debe ser algo que me saca de onda. 

1 Reyes 10:4 (RVR1960): Bienaventurados tus hombres, dichosos estos tus siervos, que están continuamente delante de ti, y oyen tu sabiduría. En el griego está hablando de dichosos, felices. Servir a Dios es un privilegio. Los reyes terrenales tenían siervos, tenían sirvientes, tenían personas que ofrecían sus talentos y sus dones al servicio del Señor. Servir a Dios es un privilegio, no una carga, los siervos del rey no servían de mala gana. 

En ningún trabajo se quiere a una persona de mala actitud; las personas de mala actitud duran poco en los trabajos, los echan a cada rato. Ese tipo de personas que se quieren pelear con todo el mundo, que siempre quieren tener la razón en todo, esa persona que todo el mundo hace las cosas malas menos ellos. Y en las iglesias suele suceder lo mismo. Los siervos del rey no servían de mala gana, no lo hacían para salir del compromiso, lo hacían con excelencia. Y eso me da gusto. 

Una de las cosas que usted tiene que pensar es: si Jesucristo es mi rey, ¿de qué manera debo servirle? Si es mi rey, ¿qué estoy haciendo yo por mi rey? ¿De qué manera estoy involucrado? ¿De qué forma? Cuando la reina dijo: Bienaventurados esos hombres, ¿sabe qué es lo que estaba diciendo ella? Yo quisiera estar aquí para servirte. Los reyes tenían servidores de excelencia.

El rey recibía regalos aunque no los necesitara. 

1 Reyes 10: 2 (TLA): Llegó a Jerusalén acompañada de sus consejeros y con camellos cargados de perfumes, y gran cantidad de oro y piedras preciosas. La mujer no vino con las manos vacías, hermano. ¿Por qué? Porque en las visitas a los grandes dignatarios, nadie llega con las manos vacías. Tampoco le va a llevar cualquier cosa. Perdón, perdón, perdón. Yo sé que hay gente que se conforma con lo que sea, pero a mí eso no me gusta. Usted no le va a ofrecer a Dios nada que no le cueste. No es cualquier tontería. 

Yo le pregunto: ¿usted cree que Salomón, el hombre más rico del mundo, necesitaba esas cosas? No, pero por eso yo dije hace un instante: el rey recibía regalos aunque no los necesitara. Era una manera de rendir honor al rey, demostrar respeto. Es un reconocimiento a su majestad. Y no me venga con la historia de que no tengo, porque por eso existía la ofrenda de las tortolitas. Eran dos tortolitas, que fue la ofrenda que ofreció María. ¿Por qué? Porque la gente pobre también tenía que ofrecer algo. Cuando usted crezca espiritualmente se va a dar cuenta de que: da vergüenza tener que ofrecerse a uno mismo algo que uno no le puede ofrecer a su Rey y Señor.

1 Reyes 10: 10-12 (TLA): Después, la reina de Sabá le dio a Salomón tres mil novecientos sesenta kilos de oro, y gran cantidad de perfumes y piedras preciosas. Además, los barcos de Hiram, que habían traído desde Ofir el oro para Salomón, trajeron gran cantidad de madera de sándalo y piedras preciosas. Con esa madera el rey hizo barandas para el templo de Dios y para el palacio. También hizo para los músicos arpas y liras. Nunca antes se había visto tanto perfume y tanta madera de sándalo en Israel. O sea, no fue suficiente el perfume, los camellos, no fue suficiente todo eso. Y gran cantidad de perfumes, además, los barcos de Hiram que habían traído desde Ofir el oro para Salomón, trajeron gran cantidad de madera de sándalo, piedras preciosas. Con esa madera el rey hizo barandas, también hizo para los músicos arpas y liras. ¿Sabe cuál es la mentalidad de nosotros los latinos? Queremos que Dios nos dé de todo y nosotros no darle nada. 

Salmo 96:8 (TLA): ¡Vengan a los patios de su templo y traigan sus ofrendas! ¡Adórenlo como él se merece! Dios no te obliga a dar, pero se fija en lo que le das. Hermano, la pobreza verdaderamente está en el corazón, está en el alma. 

Jesucristo dijo: Los pobres siempre los tendréis con vosotros. Cuando una persona me dice: -Yo no doy porque no tengo. La explicación es al revés: -Usted no tiene porque no da. La otra excusa es: usted no da porque es tacaño; y esa ya la sabemos todos.

El rey recibía reverencia. (respeto absoluto).

Malaquías 1:6 (TLA): Sacerdotes, nuestro poderoso Dios me manda a decirles a ustedes: «Los hijos respetan a sus padres, y los esclavos respetan a sus amos. ¡Pues yo soy su Padre y su Amo, y sin embargo ustedes los sacerdotes no me respetan! ¡Me tratan como si no valiera nada!» Estoy hablando de reverencia, estoy hablando de respeto. 

¿Qué quiere decir eso? Si el rey le dice a usted: -Nos vemos mañana a las 10. ¿Por qué vamos a llegar tarde? Nosotros no funcionamos de esa manera, usted jamás ha visto que un culto comienza tarde, nunca. 

En Cuba me pasó una vez. Le pregunté al pastor a qué horas comienza el culto y me dijo: -Cuando llegue la gente. Le dije: ¿Qué quiere decir eso? -Que cuando haya gente, entonces nosotros arrancamos. Y dije yo: ¿Cuánta gente? -Bueno, cuando haya un poquito de gente. Y le digo: ¿No hay hora? -No, no hay hora. ¡Ay, mire, vea usted! 

Todavía me sigo preguntando: si el servicio comienza a las 2 de la tarde, ¿por qué siguen llegando tarde? El Señor lo está diciendo: -Me tratan como si yo fuera cualquier cosa. O sea, ¿por qué no podemos meternos en el cerebro, en el corazón de decir: Mire, yo quiero estar en el templo desde que comienza la primera adoración, el primer himno. ¿Por qué? Porque el rey recibía reverencia, recibía respeto absoluto. 

Yo le pregunto a usted: ¿usted entraría a hablar con el rey masticando chicle? A veces me pregunto si en realidad hemos entendido a qué venimos a la casa del Señor. ?Si es a que Dios nos hable al corazón o si es una reunión? La palabra «tabernáculo» era el punto de reunión entre Dios y el pecador. Hermano, si usted tiene problemas de salud, evacúe su vejiga antes de que inicie el culto. No cargue con un frasco de agua tan grande si sabe que le dará deseos de ir al baño, está interrumpiendo el servicio de esa manera. ¿Usted cree que es fuera de orden lo que estamos hablando? No, hermano, no, no es así, ¿me entiende? Estoy hablando de que si usted estuviera delante del rey, usted no haría esas cosas. 

El rey era obedecido sin cuestionamientos. 

No se negociaba con el rey, se obedecía al rey. Hoy, ¿sabe qué dicen los cristianos? -Yo no estoy de acuerdo con eso. ¡Imagínate! Hay personas que no están de acuerdo con que nosotros compremos un templo, ellos dicen: -¿Para qué vamos a poner a la iglesia en una situación como esa? ¿Para qué vamos a estar debiendo? ¿Para qué tal cosa? ¿Para qué lo otro? O sea, piensan en el presente y no en el futuro. Yo estoy en la edad en que no debería estar pensando en el futuro, sin embargo, pienso en eso todos los días, a cada momento, a cada instante. Le digo al Señor: -Si ya hiciste un milagro, yo confío que vas a hacer otro. De plano que sí confío. No importa que no tengamos gente con dinero en nuestra congregación, nuestra confianza está puesta en el Señor, y de alguna u otra forma Dios tendrá que manifestarse. Lo que Él exige y demanda de nosotros es confianza en Él, y esa la tenemos. Al rey se le obedece sin cuestionarlo. 

Jesús dijo (Juan 14:15 RVR1960): Si me amáis, guardad mis mandamientos. A los reyes de la tierra se les obedecía por miedo, por temor; a Dios se le obedece por amor. 

El rey vivía rodeado de honor, de atención, de prioridad. 

Quiero que ponga atención a esto, por favor. Si el rey le pedía algo a uno de sus servidores, ¿cuál cree usted que era la respuesta del servidor? Nadie le decía: -Es que estoy ocupado. Nadie le decía: -Lo siento, es que se me olvidó. ¿Se lo puedo hacer otro día? 

Colosenses 1:18 (RVR1960): y él es la cabeza del cuerpo que es la iglesia, él que es el principio, el primogénito de entre los muertos, para que en todo tenga la preeminencia. Hemos aprendido que Dios debe ser primero, no el fútbol de sus hijos. Yo lo entiendo, se lo entiendo perfectamente; de que se lo acepto, nunca. Porque yo no sé qué Biblia leen algunas personas. Pero cuando la Biblia dice que Dios es primero ¿quién soy yo para decirle a Dios: -No, yo no, yo tengo que llevar a la nena a patinar, ella patina el domingo. 

Hermano, hasta en la casa funciona igual. Imagínate, el marido quiere que la mujer lo atienda cuando viene de trabajar, ¿verdad? Dios merece todas estas cosas porque Él es rey por siempre. La palabra dice: 

Mateo 6: 33 (RVR1960):  Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas.

Mateo 10:37 (RVR1960): El que ama a padre o madre más que a mí, no es digno de mí; el que ama a hijo o hija más que a mí, no es digno de mí.

Dios está por encima de mi familia, por encima de mi esposa, por encima de mis hijos, por encima de mi trabajo, por encima de todas las cosas, es Dios primero. Ese es el principio de la bendita y eterna palabra del Señor. Es por eso que el primer mandamiento (Lucas 10:27) nos habla de amar a Dios con todo el corazón, con toda el alma, con todas las fuerzas, con toda la mente. No a la novia, a Dios. Por encima de todas las cosas.

El rey tenía gente dispuesta a dar su vida por él. (lealtad).

Eso es lealtad. Yo no sé cuántos de ustedes se acuerdan de un pasaje de la escritura (2 Samuel 23) que me encanta del rey David. Es cuando el rey se levanta un día y dice: -¡Cómo tengo ganas de tomar agua del pozo de Belén! Él había nacido en Belén, pero solamente fue un dicho. ¿Por qué? Porque Belén estaba ocupada por los enemigos. Y ¿sabe quiénes le escucharon? Los valientes. No dijeron nada delante del rey, solo se hicieron señas el uno con el otro, y fueron, se metieron en medio de los enemigos, sacaron agua del pozo y se la trajeron al rey. A tal grado que el rey ni se la tomó. ¿Y sabe por qué no se la tomó? Dijo: -No, no, no, no, eso que hicieron ustedes no está bien, porque expusieron sus vidas. ¿Qué demuestra eso? Estaban dispuestos a dar sus vidas por el rey. 

Hermano, cuando pienso en un día sin mi Señor, creo que no puedo vivir. Algunos le llaman fanatismo, otros le llaman legalismo, llámele como usted desee. ¿Cuántas horas dedicamos al evangelio en una semana? Piense por un momento en el servicio del domingo de las 2pm. El servicio dura hora y media, si usted llega 20 minutos tarde, va a disfrutar de una hora y diez minutos. Yo le pregunto: ¿con eso usted piensa que va a enfrentar al mundo durante la semana? 

El pasaje con el que comenzamos esta tarde dice que las multitudes hicieron a Jesucristo rey por cinco días. 

Apocalipsis 19:16 (RVR1960): 16 Y en su vestidura y en su muslo tiene escrito este nombre: REY DE REYES Y SEÑOR DE SEÑORES. Ese es mi Jesús. Ese es mi Salvador. Él es Rey de Reyes, Él es Señor de señores.

Él Señor merece honra, es digno de toda alabanza, de toda adoración. Él merece que el domingo yo me levante más temprano de esa cama y me bañe más temprano, que coma más temprano y venga temprano a la iglesia.  Jamás se me va a olvidar una vez que vine a un culto de los canadienses porque tenía que predicar. El culto comenzaba a las 10 (por ejemplo) y faltando 10 minutos todo el mundo estaba en su lugar, hermano. Ahí no había nadie dando vueltas como nosotros de un lado para otro, ni hablando. Todo el mundo sentado, y yo completamente asombrado ¿verdad? Y le digo al pastor: -Pastor, ¿y ahora qué? Y él me dice: -Simplemente esperando a que den las 10 en el reloj para comenzar. ¡Wow, impresionante! Yo le garantizo que a su trabajo llega en tiempo, porque si usted no llega a la hora, lo echan. Así funciona la vida y también el evangelio.

Yo doy gracias a mi Señor que desde que conocí al Señor (casi 50 años) nunca me he apartado. Por esta iglesia han pasado personas que ya no están aquí, viven como si no conocieran a Dios. ¿Por cuánto tiempo lo hicieron rey? ¿Por cuánto tiempo fue su rey? ¿Por cuánto tiempo Jesús es su rey? ¿Por cuánto tiempo lo va a seguir? ¿Por cuánto tiempo lo va a adorar? ¿Por cuánto tiempo le va a servir? 

Lucas 6: 46 (RVR1960): ¿Por qué me llamáis, Señor, Señor, y no hacéis lo que yo digo?  

Mateo 7:21 (RVR1960): No todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos.

A los reyes de la tierra se les servía sin que fueran dignos absolutos. A Dios, siendo el único digno, se le sirve a veces si le queda tiempo a la gente. Si hay que celebrarle el cumpleaños a la nena, ya no venimos a la iglesia porque esa nena es la reina de la casa; espérate que esa nena cumpla 16 y platicamos. Vamos a ver si valió la pena todo lo que se hizo por quienes nosotros llamamos el rey o el príncipe de esta casa. Dice la palabra del Señor: 

Salmos 10:16 (RVR1960): Jehová es Rey eternamente y para siempre; De su tierra han perecido las naciones.

Salmo 103:19 (RVR1960): Jehová estableció en los cielos su trono, Y su reino domina sobre todos.

Bendito nuestro Señor y Salvador Jesucristo, ¡Él es por siempre rey! En este mundo puede pasar lo que sea. Irán puede mandar todas las bombas habidas y por haber a cualquier parte de este mundo, Jesucristo sigue sentado en el trono. Él sigue siendo Dios y es digno de nuestra alabanza, de nuestra adoración, Él es digno de nuestro servicio. Hermanos, si Jesucristo entrara en este momento, Él es digno de que nosotros nos postremos delante de su presencia y le rindamos la adoración que solamente nuestro bendito Señor merece. Amén.

Oremos. Padre, honramos tu nombre. Señor, un día como hoy mientras recordamos tu entrada triunfal en Jerusalén, recordamos a esa multitud, esa multitud que gritaba: «Bendito el rey.» Pero no es lo mismo Señor, hacerte rey por cinco días que hacerte rey por toda una vida. Permite que nosotros podamos honrarte siempre, que nosotros podamos darte a ti la alabanza, la adoración que solamente tu santo nombre merece. Alabado seas por siempre.

Mientras todos oramos, si usted nunca ha recibido a Cristo en su corazón y usted dice: -Pastor, yo necesito a Dios en mi vida. Yo quiero invitarle a usted para que le abra su corazón a Jesucristo, y lo reciba como el Señor y Salvador de su alma. Si usted quiere entregarle su vida a Cristo, haga esta oración conmigo. Hágala con fe, dígale al Señor: Señor Jesús, te pido perdón en este día por mis pecados. Me arrepiento de mis ofensas hacia ti, y en este día abro mi corazón y te recibo como mi Señor y mi Salvador personal. Te doy gracias por lo que hiciste en la cruz al poner tu cuerpo y derramar tu sangre preciosa. Si usted hizo esta oración, yo quiero animarle a crecer en el conocimiento de Dios y su bendita palabra. 

Señor, te adoramos, te damos a ti la honra y la gloria, y te doy gracias por aquellas personas que han hecho esta oración conmigo. Padre bendito, alabado seas por siempre, Rey, en el nombre de Jesús. Amén y amén.

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